(15 de abril, 2016).- Muchos han sido los señalamientos sobre lo dañino que pueden ser los refrescos tan solo por su cantidad de edulcorantes, pero ahora salió a la luz que en el caso particular de Coca-Cola se ha financiado a investigadores, universidades y asociaciones para que desarrollen estudios que encubran los daños a la salud provocados por dichas bebidas.
La acusación la hizo saber ayer Marion Nestle, autora de seis libros sobre nutrición que de acuerdo con Alejandro Calvillo, director de El Poder del Consumidor ha tenido convenios en el país con la Federación Mexicana de Diabetes y el Instituto Tecnológico de México (ITAM).
Calvillo reveló que el ITAM fue la institución elegida por Coca-Cola para evaluar la pertinencia del impuesto a los refrescos, y la Asociación de Escuelas y Facultades de Nutrición llevó a cabo un congreso patrocinado por la industria azucarera.
Asimismo, desestimó esos análisis, pues “ninguno de los estudios pagados se publican después en revistas científicas”, lo que podría quizá avalarlos.
También se dio a conocer que el Estados Unidos en 2009 el senado discutió una iniciativa para cobrar un gravamen a las bebidas azucaradas que fue contrarrestado a billetazos pues las refresqueras gastaron 40 millones de dólares tan sólo en cabildeo.
Sin embargo esa medida si llegó a México donde Calvillo fue uno de los principales impulsores ya que en este país se registra la mayor cantidad de muertes relacionadas con estas bebidas (24 mil 100 cada año).
Una de las principales enfermedades que engordan esas cifras es la diabetes con el 14 por ciento de adultos en México que la padecen.


