Bajo una coordinación sin precedentes, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), a través de la Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC), reportó el éxito del Primer Simulacro Nacional 2026, logrando movilizar a más de 37 millones de personas en todo el territorio mexicano.
El ejercicio inició puntualmente a las 11:00 horas, activando protocolos de seguridad en los 2 mil 421 municipios de las 32 entidades federativas. Con un registro de 167 mil 810 inmuebles, esta edición se consolida como una de las más robustas en la historia del Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc).
Uno de los puntos más destacados de la jornada fue la eficiencia tecnológica. La titular de la CNPC, Laura Velázquez Alzúa, informó que el sistema de alertamiento masivo en teléfonos celulares alcanzó a más de 87 millones de dispositivos, logrando un 95 por ciento de efectividad en la señal emitida a nivel nacional.
Asimismo, en las zonas de alta sismicidad, se activaron de manera simultánea 23 mil altavoces públicos en estados como Guerrero, Ciudad de México, Morelos, Tlaxcala, Chiapas y Oaxaca.
Diversidad de escenarios y respuesta del Estado
Debido a la geografía multifactorial de México, el simulacro no se limitó a la actividad sísmica. Si bien 21 estados trabajaron bajo la hipótesis de un sismo magnitud 8.2 con epicentro en Guerrero, el resto del país ejecutó planes específicos ante inundaciones y huracanes, tsunamis e incendios y colapso de estructuras y amenazas múltiples.
La coordinadora nacional de Protección Civil manifestó que el Estado mexicano reportó una fuerza de tarea compuesta por 770 mil 166 elementos especializados de diferentes instituciones, 21 mil 687 vehículos terrestres, 466 aeronaves y una infraestructura hospitalaria de 2 mil 955 unidades médicas con más de 105 mil camas disponibles para la atención de emergencias.
Velázquez Alzúa enfatizó que estos ejercicios son vitales para evaluar la capacidad de reacción institucional y fortalecer la cultura preventiva entre la población.
“Este simulacro permite medir la capacidad de respuesta ante emergencias de gran magnitud y reconocer la disciplina de las instituciones, brigadistas, voluntarios y la ciudadanía, cuya participación hizo posible un ejercicio ordenado y solidario”, puntualizó la coordinadora.
Con la conclusión de este primer simulacro del año, las autoridades comenzarán el análisis de los tiempos de respuesta y la identificación de áreas de oportunidad para garantizar la seguridad de las familias mexicanas ante desastres naturales reales.


