(24 de diciembre, 2014).- La crisis social y de inseguridad que estallaron tras la agresión a los estudiantes normalistas de Ayotzinapa, ha tenido repercusiones en las finanzas locales, pues la ventas en los comercios de Chilpancingo, capital de Guerrero bajaron hasta 70 por ciento, tal como lo afirmó el titular del Centro Empresarial Coparmex Chilpancingo, Jaime Nava Romero.
El líder empresario manifestó que los pequeños comerciantes de dicha localidad presenta un desanimo tal que incluso bajan las cortinas y salen huyendo. Esta situación fue denunciada desde 2013, aunque todavía solicitan ayuda a las autoridades locales de seguridad para proteger a los ciudadanos.
A pesar del panorama que se presenta, para Nava Romero la revuelta social que se desató tras el caso Iguala, tal parece que quitó los reflectores a la grave delincuencia que se vive en la capital guerrerense. “No es así, lo dejo muy en claro, es a la par, los dos factores nos están golpeando duro”, explicó.
Nava Romero indicó que hasta no haber resultados claros por parte de las autoridades federales de las investigaciones sobre los 43 desaparecidos, la economía no tendrá un repunte, ya que “la capital sigue estrangulada”.
El funcionario de Coparmex recordó cómo anteriormente el Instituto Nacional del Emprendedor (INADEM) aprobó apoyos económicos para micro y pequeñas empresas, y específicamente en Chilpancingo llegaron al menos 2 mil microempresarios, signo de que su economía se había derrumbado.
Por último, refirió que el daño a la economía debería tomarse como un tema de seguridad, ya que ésta a su vez deriva en estabilidad social, mediante la generación de trabajos y los empleos de sector productor.


