Francesco Russo, hijo de uno de los tres italianos desaparecidos desde el 31 de enero en Tecalitlán, Jalisco, denunció que la Fiscalía de Jalisco no está haciendo nada para localizar a sus familiares Antonio Russo, Raffaele Russo y Vincenzo Cimmino.
Francesco Russo dijo en un programa “que la fiscalía no quiere encontrar a sus familiares y que hasta el momento sólo se ha dedicado a enfangarlos”.
“No entiendo por qué la fiscalía no deja este caso a personas más indicadas. No nos están ayudando, sólo quieren enfangar el nombre de la familia, no quieren hacer nada para encontrar a mi familia”.
Afirmó que antes de acusar a sus familiares de tener vínculos con criminales, primero deberían encontrarlos.
“Que primero encuentren a mi familia y si hay conexión con criminales, los vamos a condenar, a llevar a la cárcel. No es una moto o un carro, son tres vidas humanas”.
El domingo 25 de febrero, Francesco Russo, denunció que los policías de Jalisco “vendieron a sus familiares a una organización criminal por 43 euros”.
“Los policías mexicanos vendieron a mis familiares por 43 euros, es terrible. Esos sí son criminales, no mi hermano, ni mi padre, ni mi primo”. Francesco Russo le dijo a emisora pública italiana RAI que “su padre no utilizó documentos falsos para permanecer en México y que lo que hacía, junto con sus dos compañeros, era vender generadores eléctricos”.
Los policías detenidos, confesaron que detuvieron a los italianos y que se los entregaron a una organización criminal de la zona.


