Viviana Pineda / El Tiempo
La tecnología se integra cada vez más a la vida cotidiana. Tanto, que ya se ha colado en ámbitos como la misma cama a través de juguetes sexuales que parecían inverosímiles en cintas de ciencia ficción. Como afirma la psicóloga y asesora sexual , Alejandra Quintero Rendón, “la tecnología es otro escenario de la vivencia de la sexualidad que según el manejo que libremente le dé cada persona, puede favorecerla o no”.
En esa materia, varias películas se han adelantado: desde el ‘orgasmatrón’ de El dormilón de Woody Allen, o los audífonos de realidad virtual de Demolition man con Sylvester Stallone y recientemente Her, donde el protagonista tiene una relación con un sistema operado por computador. Ninguna de estas posibilidades parece estar muy lejana y como se afirmó recientemente en The New York Times: “las innovaciones tecnológicas están impulsando cada vez más desarrollos del cibersexo y los juguetes sexuales”.


