Dr. Héctor Joel Velarde Mora / Colaborador
(26 de agosto, 2014).- La Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) se caracteriza por la obstrucción del flujo irreversible y persistente, seguida de inflamación bronquial, usualmente provocada por la inhalación de tabaco, sin embargo cabe señalar que el 22% de la población no fumadora tiene bronquitis crónica.
Los factores que llegan a generar la enfermedad pulmonar son; el tabaquismo, la exposición por inhalación a los combustibles, leña o carbón, polvos, vapores químicos y la exposición a combustibles domésticos ahumados, o a lapresencia de reflujo gastroesofágico.
El daño en la bronquitis crónica se debe al exceso de producción de moco, con disfunción mucoiciliar, secundarias a una inflamación bronquial persistente.
Los principales responsables de esta mucosidad excesiva son la sobreproducción de secreción originada en las células y la disminución en la eliminación de dicha mucosidad.
La hipersecreción mucosa se desarrolla como consecuencia de la exposición al humo del cigarrillo o a la activación de las células inflamatorias, lo que conduce a la sobreproducción de moco y a la producción de un moco especialmente espeso, agravados por una mala e ineficaz función de limpieza ciliar y una tos no tratada correctamente, que debilita los músculos respiratorios. Esta metaplasia mucosa ocluye las vías aéreas, agravando la situación.
La metaplasia mucosa, donde se produce un exceso de moco como respuesta inflamatoria, es la base de síntomas de la bronquitis crónica.
Son varios los mecanismos que participan, el aumento de la secreción de moco provoca obstrucción bronquial, la inflamación epitelial también invade la vía aérea, el aumento de la tensión superficial altera las vías respiratorias, predisponiendo la hipersecreción de moco, todo lo cual favorece un colapso respiratorio, alterando la correcta función pulmonar.
El tratamiento debe dirigirse a disminuir la sobreproducción de moco y controlando la inflamación, para así facilitar el aumento del mecanismo de limpieza ciliar.
Los medios farmacológicos y no farmacológicos, reducen la tenacidad de moco y ayudan a aumentar la eficacia de la tos.
El tratamiento permanente con antibióticos no está indicado para los pacientes con bronquitis crónica, sin embargo a los macrólidos (antibióticos naturales, sintéticos o semisintéticos entre los que están: eritromicina, claritromicina, azitromicina, espiramicina y roxitromicina), se les ha demostrado propiedades anti-inflamatorias, lo que pudiera generarles un papel en el tratamiento de algunos casos de bronquitis crónica ya que se comprobado que inhibe lainflamación, incrementa el transporte mucociliar, reduce la secreción y disminuye la obstrucción de las vías aéreas.
Cuando se tiene la enfermedad, esta se agrava cuando hay cambios de temperatura o de humedad, por lo que se proponen medidas preventivas como evitar la exposición a los cambios de temperatura y humedad, no fumar y evitar lainhalación de humos, gases y vapores. Otra medida preventiva es la toma frecuente de líquidos.


