Inmediatamente después de finalizado el segundo debate presidencial en el país, la izquierda mexicana y su candidato, Andrés Manuel López Obrador, llevan ventaja, indicó el Financial Times.
La publicación señala que aun con los enfrentamientos entre Andrés Manuel López Obrador y el conservador Ricardo Anaya, los analistas no observan elementos suficientes para para cambiar la actual posición que favorece al político de izquierda.
Anaya, golpeó a López Obrador en un debate centrado en la política exterior y la migración, diciendo que “el problema es que sus ideas son muy antiguas … el problema no es que usted no hable inglés . El problema es que no entiendes el mundo “.
Sin embargo, el medio londinense señala que López Obrador -puntero de las encuestas- omitió la crítica y afirmó: ”Sonríe, vamos a ganar”, después de calificar a Anaya como “Ricky Rich” y diciendo que iba a proteger su billetera a medida que su rival se acercaba demasiado.
Sobre el tema, Sergio Aguayo, tuiteó: “Se atacaron unos a otros pero sin causar daños irreparables. Un sorteo técnico. No creo que esto cambie las intenciones de voto “.
“Es poco probable que este debate mueva mucho las encuestas”, repitió Duncan Wood, director del Instituto de México en el Wilson Center, también en Twitter.
En tanto, “José Antonio Meade, que está en desventaja en un distante tercer lugar, tuvo una actuación más sólida que en el primer debate hace un mes, pero pocos esperan que pueda recuperar el terreno necesario para ser un verdadero contendiente en la carrera. Jaime Rodríguez, un independiente, era típicamente provocativo pero solo tiene soporte de un dígito”.
La publicación señala que, los candidatos no explicaron, en términos concretos, cómo harían que Donald Trump respete a México, pero tanto López Obrador como Anaya coincidieron en que México tendría poca autoridad moral sobre el tema migratorio “a menos que ponga su propia casa en mejor orden”.
López Obrador, dijo que el problema era la corrupción gubernamental mientras que Anaya dijo que México necesitaba poner “todo sobre la mesa” en conversaciones con Estados Unidos, una referencia a la cooperación de seguridad, que muchos ven como la carta de triunfo de México en la relación bilateral.
López Obrador sostuvo que “la mejor política exterior es la política interna”, instando al crecimiento económico a crear empleos. Además, indica el medio, el izquierdista reiteró su apoyo al Tratado de Libre Comercio de América del Norte, que dijo que parecía que le corresponderá a su gobierno negociar.
Dijo que el pacto debería contener una Alianza para el Progreso con América Central, “una referencia a la política de John F. Kennedy hacia América Latina en la década de 1960”, y debería contener un componente sobre los salarios. También dijo que le había pedido a Alicia Bárcena, actual directora del organismo económico de la ONU para América Latina, Cepal, que sea su embajadora ante la ONU. Aunque no ha quedado claro si ella había aceptado.


