(11 de octubre, 2013).- Respondiendo a la convocatoria Cerco de Libros en el Zócalo emitida por el escritor Fabrizio Mejía Madrid y difundida a través de las redes sociales, la ciudadanía se dio cita a partir de las 12:00, para realizar el ejercicio político-cultural que implicó un cerco simbólico en torno a un Zócalo sitiado por las fuerzas policíacas federales y capitalinas.

El reclamo y la manifestación popular se llevaron a cabo entre lecturas de libros en voz alta y consignas que tienen presente que las armas de la gente serán siempre más poderosas que las de la violencia y la represión; serán los libros, la cultura y la manifestación política lo que logre traspasar los agravios que la clase gubernamental ejerce contra los ciudadanos, la historia y la memoria de México.

Para el escritor de Nación TV: La novela de Televisa, Fabrizio Mejía, “es absurdo que el Zócalo de una de las ciudades más grandes del mundo estuviera tomado por la policía” y por tanto se convocó a abrirlo con libros y cultura para reinaugurar la célebre Feria Internacional del Libro en el Zócalo de la Ciudad de México que cada año difunde la cultura a los ciudadanos.

El escritor señaló que el compromiso del gobierno del DF implica retirar las vallas y la policía, los cuales impidieron el comienzo del festejo cultural. Fabrizio Mejía señaló también la indignación que provoca ver una plaza popular sitiada y secuestrada por la Policía Federal. Finalmente, hizo extensiva la invitación a todos los lectores, jóvenes y ciudadanos a que asistan a la feria con la alegría que implica haber logrado liberar una plaza tan representativa para los mexicanos como lo es el Zócalo capitalino.

Uno de los miembros fundadores de la Brigada para leer en libertad, Paco Ignacio Taibo II, mencionó que “la realización del cerco de libros es un acto de reivindicación del libro, la libertad y el derecho al Zócalo para los ciudadanos. No queremos un Zócalo pintado de azul, no queremos un Zócalo controlado y vuelto la plaza de los policías”. Para el escritor, “el pretexto del centro de acopio [para los damnificados por la tormenta tropical Manuel] no era válido y era evidente que se trató de una maniobra para impedir que el Zócalo estuviera liberado”.

El también historiador Taibo II indica que la movilización y el cerco para recuperar el Zócalo se hicieron completamente necesarios cuando el gobierno del DF anunció que se suspendía la feria del libro; y fue la presión de las redes sociales y de los ciudadanos la que influyó para que el gobierno reculara en su decisión de posponer indefinidamente el evento cultural.

El escritor finalizó señalando que el autoritarismo no es la salida y que nunca lo será como medio de respuesta a movilizaciones sociales, culturales y políticas.

También estuvo presente en el cerco de libros el ex diputado del Partido del Trabajo (PT) Gerardo Fernández Noroña, a quien le pareció buena la respuesta de la ciudadanía respecto a la convocatoria político-cultural.

Fernández Noroña nos recuerda que no se trata sólo de manifestarse en contra de la deplorable decisión de retrasar la feria del libro, sino “del agravio de la toma militar del Zócalo después de haber desalojado violentamente a los maestros en resistencia. Además, el Gobierno Federal utilizó una tragedia nacional, que implican los damnificados por los fenómenos meteorológicos, para simular un centro de acopio que consiste en una verdadera toma militar de la Plaza de la Constitución”.

El ex diputado consideró que a lo que realmente invita el aparatoso cerco militar y policial es a la no participación de la gente con el centro de acopio.

Para el sociólogo Fernández Noroña el pretexto del centro de acopio encubre el verdadero estado de sitio que viola derechos y garantías constitucionales de libre reunión y de libre tránsito desde hace 28 días, situación que está convalidada por el propio gobierno del DF y que representa un acto de colaboracionismo que agravia a los pobladores del Distrito Federal y al país entero, e invita a no volver a permitir y tolerar una toma militar de una plaza que es emblema de la libre manifestación de las ideas.


