Alejandro Arista / @Arista3_0
Foto: AM
(05 de diciembre, 2013).- Ante el robo del material radioactivo, cobalto 60, que después fue encontrado en la comunidad Hueypoxtla, en una zona rural del Estado de México, se reportó que los ladrones de éste están en peligro de morir por el contacto al material radioactivo, según informó Mardonio Jiménez, director de supervisión operativa de la Comisión Nacional de Seguridad Nuclear y Salvaguardias (CNSNS).
“Las personas que hayan sacado eso están en un riesgo muy grande de fallecer”, exclamó Jiménez. Además, agregó “es una operación muy delicada, lo importante es que el material se localizó y el lugar está bajo vigilancia para garantizar que nadie se acerque.
Por el contrario, la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) mediante un documento, aseguró que no hay riesgo. “Con base en la información disponible, las autoridades mexicanas y la AIEA creen que la población está a salvo, y continuará segura”, exclamó el organismo de vigilancia atómica de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Además, se explica en el documento que no existe riesgo de que las personas que hayan tenido contacto con dicho material radioactivo, contamine a otras personas por el contacto entre éstas.
La AIEA informa también que este tipo de materiales puede ser usado como bombas sucias, “las bombas sucias son utilizadas para contaminar el medio ambiente, si se tiene contacto con éste, puede ocasionar la problemas de salud, incluso, la muerte.”
Además, agrega, “una bomba sucia detonada en una gran ciudad podría causar pánico masivo, además de consecuencias ambientales y económicas graves”, indica Yukiya Amano, director general de la agencia.
Los riesgos de una prolongada exposición al cobalto 60, van desde la radiación gama en la sangre que puede provocar cáncer; también, aumenta la cantidad de eritrocitos, los vasos sanguíneos se dilatan y se disminuye la capacidad de coagulación de la sangre.
El pasado 2 de diciembre, fue hurtado un automóvil que transportaba el peligroso material radioactivo, que contenía una fuente de cobalto 60 de uso médico. El material era parte de los desechos del Seguro Social, usado para radioterapia.


