spot_img

La última vez que hubo un “pacto político nacional”, se desmanteló al país y se empobreció al pueblo

- Anuncio -

(06 de abril, 2020. Revolución TRESPUNTOCERO).- En el contexto de la emergencia sanitaria por la pandemia de COVID-19 y sus efectos en la economía mundial y nacional, diversos actores políticos y empresariales han planteado la necesidad de establecer un supuesto “pacto de unidad”. 

Esto, a pesar de que el presidente Andrés Manuel López Obrador ha reiterado varias veces su llamado a todos los sectores de la sociedad para unirse y colaborar de manera solidaria frente a la situación, teniendo como resultado acuerdos para apoyar con créditos a las pequeñas y medianas empresas (Pymes), proteger los empleos y prestaciones de los trabajadores durante la contingencia, entre otras medidas.

Además, en su plan económico emergente, el mandatario plantea la creación de dos millones de empleos en nueve meses, de la mano de invertir en construcción, agricultura, pesca, salud y demás áreas.

Por su parte, el concepto de “pacto de unidad” que exigen principalmente actores de la oposición resulta sospechoso, si se recuerda que la última vez que hubo un “pacto político nacional”, las consecuencias sociales y económicas fueron catastróficas con el paso de las reformas estructurales de Enrique Peña Nieto.

Las grandes expectativas que desató el llamado “Pacto por México”, firmado un día después de la toma de posesión del priista, comenzaron a derrumbarse apenas unos meses más tarde, transitando del supuesto “Momento Mexicano” –que ocupó la portada de la revista Time con el título “Salvando a México”– a la desaprobación masiva de aquel gobierno.

Entre los principales efectos de dicho “pacto” destacan la desmantelación de la industria energética, aumentando el precio de los combustibles; la convulsión del sector magisterial ante una reforma educativa excluyente que, además, buscaba prácticamente privatizar la educación; y la crisis de empleo, como reveló un informe del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) en el que se muestra que, en el cuarto trimestre de 2017, el 41% de la población recibió un ingreso laboral inferior al costo de una canasta alimentaria.

En consecuencia, el llamado a un “acuerdo nacional” para superar esta coyuntura ya lo dio el presidente: es una convocatoria a la solidaridad, a la colaboración y a la protección del bienestar social, pero pareciera que algunos personajes de la vida pública prefieren “pactos” más similares a las recetas neoliberales para contener las crisis, a costa de empobrecer al pueblo mientras se rescatan a las grandes corporaciones y a las oligarquías, como fue en su momento el Fobaproa o las reformas entreguistas de Peña Nieto. 

- Anuncio -spot_img

MÁS RECIENTE

NO DEJES DE LEER