Radio Zapote / @radiozapote
(10 de mayo, 2014).- Mucho se ha hablado estas últimas semanas sobre las leyes secundarias de la reformas en materia de las telecomunicaciones; se han movilizado miles de personas con el miedo a que nos censuren las redes sociales y el estado pueda determinar que contenidos son “aptos o peligrosos para nuestra sociedad” un párrafo sin duda carente de sentido viniendo de una democracia simulada; esclava de los intereses más oscuros incluyendo los de los medios de comunicación que tanto conocemos y sufrimos.
La declaración universal de los derechos humanos en su artículo 19 establece que todos los individuos tienen derecho, no solo a recibir información y opinión sino también a difundirlos por cualquier medio de expresión. (Digo esto a reserva de la crítica de la ONU).
En este sentido hemos dejado de lado a un gran número de radios llámense comunitarias, libres, clandestinas; permisionadas o no; estas juegan un papel muy importante dentro de cada comunidad, ya que: son plurales, impulsan y acompañan los procesos sociales de estas, no persiguen fines de lucro, aplican el intercambio como el tequio, aunque carezcan de frecuencia(radiobocinas) cumplen un papel fundamental en lo que tanto nos ha dañado una comunicación basura, curan de alguna forma estas repercusiones.
Según Hollander et. al (2002) los medios comunitarios proporcionan comunicación pública dentro de un contexto específico dentro de una comunidad, entendida esta no solo como escenario social.
Cada radio de las comunidades de este País también están en riesgo, el estado sabe que estas emisoras son un peligro latente para sus planes hegemónicos.
Las radio comunitarias libres etc. surgen de la necesidad implícita del ser humano de comunicarse; de utilizar estas tecnologías nuevas o tradicionales, sin embargo la propuesta del ejecutivo solo es el anuncio para que este tipo de radios sean perseguidas.
Aun si las pequeñas emisoras quisieran regularse dentro de la ley se necesitaría 800, 000,000 millones de pesos para aspirar a una concesión de tipo comercial ya que no existe un modelo de radio comunitaria dentro de la iniciativa de ley secundaria.
Por un lado o por otro las radios seguirán en la clandestinidad a ojos de las leyes que solo benefician a sus grandes aliados los monopolios que todos conocemos.
Es muy importante que apoyemos a nuestros comunicadores independientes son el futuro de cada comunidad sin ellos solo quedaría la visión de las televisoras que tanto nos enferma.
Es hora de apoyarlos ¿cómo podemos apoyarlos? escuchemos las radios que existen, difundamos sus contenidos, inclusive si quieres ¡arma tu radio!, tu blog, tu medio, tomas los medios, toma la palabra, sal a las calles.

