(01 de septiembre, 2015. Hablemos de Sexo / Revolución TRESPUNTOCERO).- En Occidente, la tradición de vestirse de blanco para contraer nupcias no es demasiado antigua. Se cuenta que fue la reina Victoria de Inglaterra quien la inició cuando, en 1840, se casó vestida con ese color que además simboliza varios valores, entre ellos la pureza y también la paz.
Sin embargo, todo es cuestión de tradiciones y costumbres en dependencia del lugar en cuestión, de hecho en países del oriente, como China, el color preferido para las novias es el rojo.
Aún más reciente es la vinculación entre dicho color y la virginidad de la mujer, porque tenemos que reconocer que tanto la sociedad como la iglesia no le piden al hombre llegar virgen al matrimonio, sino solo a ella; como tampoco le exige a él que se vista de determinado color durante el casamiento. Como suele pasar, para ellos la vida es mucho más flexible en muchos aspectos.
Podríamos decir además que la necesidad de llegar virgen al matrimonio ha sido solo una imposición para las mujeres y es reforzada por la mayoría de las religiones. De manera que hay países donde puede llegar a ser una cuestión de vida o muerte. La preocupación ha sido tanta que hay chicas que deciden operarse con la finalidad de recobrar el himen, el garante de la virginidad. Un dato curioso: en el año 2012 se lanzó al mercado en la India la crema “18 Again”, (Otra vez 18) la cual presuntamente ayudaría a recobrar la supuesta tensión que tienen las paredes vaginales cuando no se han tenido relaciones sexuales con penetración.



