Luego que hace un par de semanas el presidente Andrés Manuel López Obrador informara que enviaría al Senado una iniciativa en pro de los trabajadores para mejorar sus condiciones de retiro, el día de ayer, Ricardo Salinas Pliego, presidente de Grupo Salinas, se manifestó en contra de ello.
Rechazó que los patrones deban aportar para la pensión de los trabajadores, pues considera que sólo ellos lo deben hacer, sacrificando su consumo presente para aspirar a un futuro digno.
Dijo que no tendría por qué contribuir, “pues no existe ningún incentivo, especialmente en este mundo de enorme movilidad laboral”.
“Para el patrón, cualquier contribución a la pensión del trabajador es sólo un impuesto más. Es un gravamen extra a quienes creamos las fuentes de trabajo, con el mismo efecto disuasivo que los llamados impuestos al pecado, como los que se aplican al tabaco, al alcohol y a los alimentos altamente calóricos”, dijo.
La postura de Pliego causó gran revuelo en redes sociales. La gran mayoría, acusando a Pliego -uno de los hombres más ricos del país- de pretender violar derechos laborales.

