Alina Rosas Duarte / @ARD3_0
(06 de octubre, 2013).- Antes de las diez de la mañana ya se hallaban miles de manifestantes en el Ángel de la Independencia en espera de que partiera la marcha convocada por el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) en defensa del petróleo.
Cerca de las once de las mañana, Andrés Manuel López Obrador arribó e hizo que, con su llegada, la fiesta comenzara.
Los chinelos, la banda, globos y pancartas alegraban a los miles de manifestantes que al grito de “¡Fuera Peña!” se manifestaban contra la Reforma Energética propuesta en días pasados por Enrique Peña Nieto.
Entre los asistentes se comentaba sobre las acciones a las que Andrés Manuel convocaría esta ocasión para continuar en la defensa de los energéticos, sin embargo, poco tiempo tuvieron que esperar para que el ex candidato presidencial lo informara.
“Acciones de desobediencia civil pacífica”, mencionó el tabasqueño y acto seguido, la gente asintió. En las pancartas a lo largo de la marcha ya se leía el apoyo a la resistencia pacífica.
Los asistentes no sólo leyeron y escucharon las propuestas vertidas por López Obrador, se detuvieron a lo largo de Reforma para marcar una boleta en donde se decidiría el plan de acción a seguir.
Cercos al Senado y a la Cámara de Diputados, uso de redes sociales, no recurrir a Televisa como medio informativo, entre otras, fueron las opciones a elegir.
Las filas en las urnas de votación crecieron aún cuando Andrés Manuel había concluido su mitin.
Los pulgares de los manifestantes quedaron marcados, “no nos vamos con las manos limpias” dijo una asistente con una sonrisa en el rostro después de votar, y el mitin, que se convirtió en jornada electoral, concluyó.





