Por: Fabián Cuéllar
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Datos de la ONU, publicados en 2010, muestran que, del total de mujeres salvadoreñas que fueron víctimas de violencia sexual, 84% eran niñas y adolescentes de entre 11 y 20 años; 16% eran menores de 10 años. A esto se añade la falta de una campaña responsable por parte del gobierno de El Salvador.
Hospìtales estatales reciben, al día, alrededor de 10 jóvenes menores de 19 años que darán a luz en sus instalaciones. Los morales y religiosos han sido un elemento fuerte en contra del debate a favor de una campaña educativa y preventiva. Los grupos de la derecha aseguran que se promovería el aborto y el libertinaje con campañas de educación sexual.
El suicidio entre mujeres jóvenes está relacionado con el embarazo en adolescentes. El mismo grupo de niñas y adolescentes estudiado (mujeres de entre 10 y 19 años) comparten como principal causa de muerte el suicidio, según datos del Ministerio de Salud de El Salvador.
Un estudio realizado el año pasado por el Banco Mundial expuso una serie de problemas que afectan a las adolescentes y jóvenes en el campo de la salud. Según los datos que arrojó el estudio, los adolescentes tienen su primera relación sexual antes de cumplir 16 años: el promedio en mujeres es de 15.9 años.
La precoz actividad sexual se traduce en primeros embarazos a temprana edad y, más preocupante aún, segundos y terceros embarazos en ese mismo rango de edades. 41% de esos primero embarazos ocurren por actos de violencia. En 12% de los casos está involucrado algún familiar.
La investigación del Banco Mundial reunió a 1,200 personas entre 10 y 19 años y se lleva por nombre “Salud sexual y reproductiva de los adolescentes y jóvenes: incorporando la perspectiva de derechos humanos en la inversión de salud pública”.
El 22 por ciento manifestó que no podía ejercer claramente su derecho a elegir su pareja, un 32 por ciento no estaba al tanto de sus derechos para tener relaciones sexuales solo con su consentimiento y un tercio de los jóvenes expresó no conocer su derecho de cuándo empezar su vida sexual.
Además, el 42 por ciento reportó no poder decidir quién es su pareja de vida y más del 50% dijo que no ejerce su derecho a denunciar un agravio sexual por temor a represalias.
El machismo es un problema que afecta la educación de las mujeres en El Salvador, lo que ocasiona violencia de género, embarazos prematuros y la interrupción de la educación.
Roberto Valent, coordinador del Sistema de las Naciones Unidas en este país, comentó que sí se han registrado avances en el reconocimiento de los derechos de los niños, niñas y adolescentes, “la niña sigue siendo vulnerada y vulnerable”. Esto sólo puede entenderse en un marco generalizado de pobreza y con la “coerción de adultos respecto a estas niñas, eso es violencia sexual”.
El contexto social es un factor decisivo en la vulnerabilidad y la desinformación de las mujeres jóvenes en El Salvador. Una transformación legal no es suficiente, si los grupos de extrema derecha sigue interponiéndose en la difusión de información sexual e impiden la libre (y educada) elección de las mujeres.


