En las mesas de los hogares de los más de 120 millones de mexicanos ya se resiente el impacto de las políticas económicas aplicadas en esta administración federal. La combinación de caída en el precio del petróleo, la volatilidad cambiaria y una expectativa de menor crecimiento ha vuelto más evidente la disparidad en el desempeño económico del país, en opinión de los analistas económicos del sector privado.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) reportó un incremento de 27.3 por ciento anual en el precio de frutas y verduras, el más alto en casi 13 años. La cebolla se elevó 116.30 por ciento; el chile serrano, 108.10 %; el jitomate, 84.30%; el chile poblano, 80%; otros chiles frescos, 77%; calabacita, 61.40%; ejotes, 55%; pepino, 39.40%; manzana, 26.8%; uva, 25%; otras legumbres, 23.8%; plátanos, 22%; pera, 17.1%; sandía, 14.3%; chayote, 13.8%; lechuga y col, 12.4; zanahoria, 12%; piña, 11.60%; otras frutas, 11.4%; naranja, 11.20%; y melón, 11.20%.
Los precios al consumidor en el país se elevaron, según los datos oficiales, 2.87 por ciento anual en febrero, su mayor nivel en diez meses, impulsados por los incrementos en los bienes agropecuarios y un mayor avance en los precios de mercancías no alimenticias, que se han presionado por la depreciación del peso. La inflación del segundo mes del año tuvo una variación mensual de 0.44 por ciento, según el Inegi.
Los incrementos con mayor impacto en el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) en febrero, respecto al mes anterior, fueron el huevo, con 7.96 por ciento; seguido de la cebolla y el chile serrano, con alzas de 12.36 y 41.03 por ciento, respectivamente. Los precios de mercancías no alimenticias tuvieron también un mayor impacto en la inflación, al elevarse 3.16 por ciento, su mayor nivel en casi tres años, lo que evidencia un mayor efecto de la depreciación del peso.
Diversas ciudades del país resintieron incrementos mayores en los precios de los productos agropecuarios. Las ciudades cercanas a la frontera con Estados Unidos están resintiendo la depreciación del dólar, lo que se refleja en el incremento de precios. La fronteriza Tijuana, Baja California, fue la ciudad con mayor inflación, con 5.39 por ciento. “Estamos dolarizados y esto sube junto con Mexicali, porque hay muchas cosas que se pagan en dólares, como las rentas y otros servicios, que aunque los pagues en pesos están valuados en dólares. Muchos insumos igual, por eso nos afecta y la inflación está por encima de la media nacional”, destacó Humberto Jaramillo Rodríguez, presidente del Consejo Coordinador Empresarial.
En Tepatitlán, Jalisco, se registró una inflación de 4.57%; en Mexicali, Baja California, de 3.80 por ciento; en la ciudad de Durango, 3.63%; en la ciudad de Querétaro, 3.45%; la ciudad de Oaxaca, 3.40%; Fresnillo, Zacatecas, 3.35%; Matamoros, Tamaulipas, 3.31%; Jacona, Michoacán, 3.24%; y la ciudad de Puebla, 3.12%.


