Con un puntaje de 65 puntos de 100 posibles, México alcanzó en 2024 el mejor desempeño en el Índice de Progreso Social (IPS), según los datos presentados por la organización México ¿Cómo vamos?
Si bien en 2024 se registró el menor porcentaje de la población en pobreza multidimensional (29.6 por ciento), el IPS se calcula a partir de 48 indicadores sociales y ambientales que capturan tres dimensiones del progreso social: Necesidades Humanas Básicas; Fundamentos del Bienestar y Oportunidades.
Así, el informe indica que todas las entidades han avanzado desde 2015, pero la brecha entre el norte/centro y el sur se mantiene.
En este sentido, la Ciudad de México, Aguascalientes y Nuevo León presentan niveles de vida comparables con países de ingreso medio-alto, mientras que Chiapas, Oaxaca y Guerrero continúan rezagados; aunque estos últimos han elevado sus índices en los últimos años.
Seguridad, el gran reto en los tres niveles de gobierno
Durante la presentación del IPS, Lisa Sánchez, directora ejecutiva de México Unido contra la Delincuencia (MUCD) expuso el caso de Guanajuato, una entidad que, en sus palabras, cuenta con infraestructura, tiene estándares educativos aceptables, posee un empresariado fuerte y concentra ciudades grandes y muy pujantes, y sin embargo, es el estado que más violencia crónica ha sufrido desde 2018.
Esto, señaló la directora, debe abordarse de manera integral.
“Si nosotros queremos hablar de permanencia en las escuelas, de movilidad social, de bienestar; sí tenemos que voltear a ver que la violencia es lo que más pega en entidades como esta”.
Además, resaltó que la violencia se focaliza en hombres jóvenes (de los 18 a 30 años) que podrían ser parte del cambio productivo o del Progreso económico. En este sentido, la especialista sugirió tres áreas de oportunidad de políticas públicas
• Intervenciones focalizadas.
• Inversión en la infancia y en la juventud. La intervención a los 18 es tardía, se debe procurar desde la primera infancia.
• Análisis del efecto de las políticas públicas.
Sistema de Cuidados, crucial para garantizar la movilidad social
Por su parte, Roberto Vélez, director general del Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY), detalló que al menos la mitad de la desigualdad en México se explica por circunstancias de origen, siendo los recursos económicos del hogar de origen el factor con mayor peso.
Esto, indicó, se relaciona con las carencias en las políticas públicas, pues cuando estas fallan, las personas resuelven los problemas en términos privados. Es decir, se acude a escuelas privadas, consultorios particulares y servicios fuera del Estado.
Además, puntualizó que, más que nunca, es fundamental la construcción de un Sistema Integral de Cuidados, de modo que la integración económica de las mujeres se convierta en una realidad y se rompa con las brechas de género; esto, señaló, aumentará la oferta laboral y productividad de la economía.
La Escuela es Nuestra, una oportunidad de innovar en infraestructura
En cuanto al tema de educación como factor determinante del bienestar social, Patricia Vázquez, presidenta ejecutiva de Mexicanos Primero (MP), resaltó que la formación de los maestros sí importa y está conectada con el rezago educativo.
“Al final del día sin conocimientos básicos no hay progreso social”.
Sin embargo, señaló que a lo largo y ancho del país hay entidades que están tomando buenas decisiones y están sumando acciones, como es el caso de Yucatán, Quintana Roo, Sinaloa y Nuevo León.
Asimismo, señaló que el Presupuesto 2026 contempla 46 mil millones de pesos para La Escuela es Nuestra, por lo que representa una oportunidad única para promover la innovación.
“Cómo sociedad, deberíamos pedir a los padres de familia que enfoquen el presupuesto a otras necesidades a las que quizás estábamos muy acostumbrados a ver, como canchas; y en su lugar se incorporen innovaciones en infraestructura”.
Finalmente, el mensaje clave detrás del IPS es que México sí progresa, pero con limitaciones en las áreas que la gente más valora.
“El bienestar de las familias no puede depender solo del ingreso; requiere servicios públicos sólidos y un Estado que invierta de manera estratégica” concluye el informe.

