A tres meses de realizarse las elecciones constitucionales intermedias, el presidente Enrique Peña Nieto admite, en una entrevista al diario británico Financial Times, que en México existe una sensación de “incredulidad y desconfianza” hacia su gobierno; y acepta que su administración no ha luchado eficazmente contra la corrupción, en la que se ha visto involucrada su propia familia y colaboradores cercanos. Implícitamente admite que enfrenta una marea de inquietud popular y un electorado cada vez más escéptico, y oficialmente rectifica que la investigación sobre la desaparición de 43 estudiantes de Ayotzinapa “no está cerrada”.
En el marco de una visita de Estado a Gran Bretaña, el mandatario mexicano se encontró con que la organización defensora de los derechos humanos, Amnistía Internacional (AI) entregó este lunes a la embajada de México en Londres una petición exigiendo el cese de las torturas en ese país latinoamericano. Un activista pro derechos humanos rompió frente a la delegación diplomática mexicana una piñata con el texto “Detengan las torturas en México”, de la cual salieron, en vez de dulces, papelitos con las firmas de las 14 mil personas que apoyan la petición.
De acuerdo con los reportes de AI, la aplicación de la tortura en México está “fuera de control”. Durante la última década, el número de casos de tortura en el país norteamericano se ha sextuplicado. Este aumento coincide con la lucha que México viene librando desde hace nueve años contra el narcotráfico, que ha dejado más de 100 mil muertos y más de 22 mil desaparecidos. Amnistía Internacional también subraya que Peña Nieto y su gobierno han sido criticados por amplios sectores de la población mexicana por su manejo de la crisis surgida con la desaparición de 43 estudiantes en Ayotzinapa en septiembre pasado, que desató durante varias semanas protestas en todo México contra la corrupción y la violencia.
Mientras tanto, en Ginebra, Suiza, el gobierno de México afirmó ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU que la investigación sobre la desaparición de 43 estudiantes de Ayotzinapa “no está cerrada”. De acuerdo con lo declarado por Juan Manuel Gómez Robledo, subsecretario para Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos, “las investigaciones continúan y los detenidos, cerca de 100, enfrentan actualmente cargos por diversos delitos, incluyendo homicidio y desaparición forzada”. El funcionario aceptó que “la desaparición forzada de los estudiantes de Ayotzinapa puso de manifiesto que debemos seguir atendiendo los problemas asociados a la pobreza, la exclusión y la corrupción, para hacer frente al crimen organizado y la violencia que lo acompaña, así como fortalecer las capacidades del Estado en materia de seguridad y justicia”.
Cabe destacar que el mes pasado, el Comité de la ONU contra las Desapariciones Forzadas criticó la práctica generalizada de las desapariciones en México, y la semana próxima debatirá un informe del relator contra la tortura, Juan Méndez, quien sostiene que “la tortura es generalizada en México. Ocurre especialmente desde la detención y hasta la puerta a disposición de la justicia, y con fines de castigo e investigación”.
Este es el marco que acompaña la visita del presidente Enrique Peña Nieto y su esposa, la actriz de telenovelas, Angélica Rivera a Gran Bretaña, en donde serán huéspedes de la monarca británica, la reina Isabel de Inglaterra, en el Palacio de Buckingham. El miércoles, Peña Nieto se reunirá con el premier británico, David Cameron y varias organizaciones defensoras de los derechos humanos han instado a Cameron a que aborde durante su reunión con Peña Nieto el historial de torturas en México.
El jefe de la campaña de AI en Reino Unido contra la aplicación de la tortura en México, Tom Davies, resaltó que “mientras el presidente Peña Nieto es recibido con la alfombra roja, su policía y los servicios de seguridad tienen las manos manchadas de sangre”. Por otra parte, un grupo de protesta denominado “Yo soy 132” Londres envió una carta a la reina de Inglaterra exigiendo una investigación independiente sobre el caso de los estudiantes y otras desapariciones en México.
PIEL SENSIBLE A LA CRITICA
Durante su entrevista con la periodista Jude Weber del Financial Times, Peña Nieto perdió momentáneamente la palabra cuando se le preguntó por qué nunca visitó Iguala, en Guerrero, para mostrar solidaridad con los 43 estudiantes desaparecidos. El mexiquense sólo alcanzó a justificarse al señalar que “eso no significa que no hemos hecho lo que se debe. El presidente no tiene por qué ir en persona, tenemos gobernantes ahí”.
Peña Nieto también mostró una gran molestia cuando se le cuestionó por los escándalos de la llamada Casa Blanca adquirida por su familia, así como la del secretario de Hacienda, Luis Videgaray, a lo que el inquilino de Los Pinos señaló que el tema ha sido “satanizado” y que él es el “más interesado” en que se aclare. Por lo que toca a este tema de la corrupción, el mandatario mexicano se refirió al Sistema Anticorrupción, que se encuentra en las últimas etapas de aprobación en el Congreso, como algo “innovador”, que contribuirá a la rendición de cuentas de los funcionarios públicos.

