Durante el mes de noviembre, las exportaciones mexicanas registraron un crecimiento del 7.9%, acumulando así seis meses consecutivos con resultados positivos. Este avance ocurre en un entorno de desafíos comerciales debido a las políticas arancelarias aplicadas por Estados Unidos, demostrando una capacidad de adaptación en diversos sectores productivos del país.

Trayectoria y balance del sector
A lo largo de 2025, el comercio exterior de México ha navegado por un panorama mixto. Mientras que a inicios de año existía una fuerte incertidumbre por las amenazas de impuestos fronterizos, los datos actuales muestran dos realidades distintas:
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El motor de crecimiento: Las manufacturas no automotrices (como electrónicos y maquinaria) han sido el pilar de este repunte. En noviembre, las exportaciones de este sector alcanzaron los 52,085 millones de dólares, lo que representa un aumento del 10.9%.
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El impacto negativo: Por el contrario, la industria automotriz cumplió un año entero en terreno negativo. En noviembre, este sector sufrió una caída del 2% (según algunas mediciones hasta el 2.1%), afectada directamente por los aranceles impuestos por el gobierno estadounidense.
A pesar del retroceso en los envíos de vehículos, la fortaleza de otras industrias permitió que México lograra un superávit comercial de 663 millones de dólares en el penúltimo mes del año.

Opiniones y análisis de expertos
Diversos analistas económicos coinciden en que estos resultados reflejan la resiliencia de la economía mexicana. Entre los comentarios más relevantes destacados en los reportes financieros, se subraya lo siguiente:
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Efecto del nearshoring: El avance de sectores ligados a la relocalización de empresas ha permitido que México se mantenga como el principal socio comercial de Estados Unidos, superando a competidores como Canadá y China.
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Dependencia externa: A pesar de los buenos números, los especialistas advierten que el crecimiento esperado para 2026 sigue siendo frágil, ya que depende en gran medida de que el entorno externo y las políticas de Estados Unidos no se vuelvan más severas.
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Integración comercial: Se destaca que la integración de las cadenas de valor entre ambos países sigue favoreciendo a México, permitiendo que el país “libre” el golpe general de los aranceles mediante la diversificación de sus productos manufacturados

