Durante su habitual conferencia de prensa matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum, abordó este miércoles la situación de la Selección Nacional de Irán, equipo que participará en el Mundial 2026 pero que debió instalar su base de entrenamiento en territorio mexicano debido a las restricciones migratorias y políticas aplicadas por el Gobierno de Donald Trump en Estados Unidos.
A pesar de que el conjunto asiático disputará sus encuentros oficiales en suelo estadounidense, la administración federal mexicana facilitó la logística para que los futbolistas puedan concentrarse y trasladarse desde la frontera.
Al ser cuestionada por una periodista brasileña sobre la postura de México ante las medidas impuestas por Washington, la mandataria optó por la diplomacia y el respeto bilateral, evitando entrar en confrontaciones directas.
“Nosotros somos partidarios de que se abra el mundo, pero cada país tiene sus políticas y somos respetuosos de la autodeterminación”, afirmó Sheinbaum.
Tijuana, el hogar mundialista de Irán
La presidenta detalló cómo se gestionó la llegada del equipo tras una solicitud de emergencia por parte de la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA). Tras recibir dicho llamado, México aceptó recibir a la delegación de Irán, para lo cual se dispuso de las instalaciones del club Xolos de Tijuana.
Asimismo, la presidenta hizo un reconocimiento público a la labor de la Secretaría de Turismo, dependencia que coordinó la logística para garantizar la estancia de los atletas, quienes viajarán desde la frontera mexicana exclusivamente para cumplir con sus compromisos de juego en las sedes correspondientes.
“¿Qué hicimos nosotros? Recibimos un llamado de FIFA y recibimos a Irán, poniendo las instalaciones de los Xolos de Tijuana. Se quedan ahí, nos ayudó mucho la secretaria de Turismo, y van a viajar a sus partidos”, añadió la jefa de Estado, concluyendo que “México siempre está dispuesto a ayudar a todos los pueblos del mundo”.
Mientras tanto, en Tijuana, la llegada de la escuadra iraní desató una ola de entusiasmo. Aficionados mexicanos y miembros de la comunidad iraní radicada en la región se han congregado en las inmediaciones del hotel de concentración del equipo para manifestarles su total apoyo.
El ambiente se ha llenado de color con banderas, pancartas con mensajes de respaldo y cánticos de aliento. La expectativa es tal que decenas de seguidores han viajado desde el estado de California (EEUU) cruzando la frontera hacia Tijuana con el único objetivo de saludar a los jugadores y arroparlos en una estancia que, debido a la geopolítica, convirtió a México en el inesperado hogar mundialista de Irán.


