(17 de julio, 2014).- A partir de diversos datos de organizaciones financieras y The Economist de Londres, la Universidad Nacional Autónoma de México realizó un estudio que destaca el alto índice de gravedad de la crisis mundial en contraste a la mayor prontitud en la recuperación de los países integrantes de los BRICS.
Los BRICS fueron creados porque los países que entonces la componían, China, Rusia, Brasil e India (y más recientemente Sudáfrica), tenían ya una aportación al Producto Mundial Bruto (PMB) que crecía casi cuatro puntos porcentuales entre el 2001 y el 2011; pero que aún no tenían las condiciones óptimas para formar parte de los Grupo de los 7 (G7).
La corporación de servicios financieros The Goldman Sachs Group Inc. (Goldman Sachs) y su jefe de pesquisa económica, Jim O’Neill, desde el 2001 comenzaron a generar –entonces de manera teórica- una propuesta que contemplaba algunos de los países que mostraban buenas perspectivas de crecimiento económico (los BRICS) y por consiguiente mayor presencia e influencia global para integrarse al los G7.
Sin embargo la integración no se logró por un detalle: Se consideraba cambiar la “B” por una “M” de México. Pero los pronósticos fallaron cuando en el 2008 la Gran Recesión desbancó a nuestro país como candidato. Brasil había resistido y mostraba un crecimiento del 3.6 frente al 2.6 por ciento de México y el PIB del país sudamericano pasó del 19.2 al 28.0 por ciento.
El fuerte crecimiento de los BRICS y su participación como definidores de las políticas económicas se hizo contundente. Mientras México continuaría con el mismo modelo económico fuertemente integrado al de Estados Unidos.
Cuando Goldman Sachs hizo las primeras proyecciones para los BRICS no había contemplado la crisis económica entre el 2008.2009. Las secuelas aún se sentían en el verano del 2011 y a pesar de ello los datos estimados por la organización financiera para los BRICS se mantuvieron positivos. China junto e India no mostraron contracción económica en el 2009.
En el caso de México la recesión fue particularmente profunda y prolongada a cinco trimestres consecutivos tan solo de contracción. En Brasil únicamente duró 4 y China e India resistieron la desaceleración sin llegar a recesión.
Para el 2010 todos los países de los BRICS ya apuntaban a tasas de crecimiento altas. En enero de ese año China mostró la más alta desde el 2008; Brasil tenía una reactivación de su economía que logró consolidarse. Rusia fue el más afectado y modesto en su recuperación.
En contraste México tenía síntomas de crecimiento pero no pudo volver a recuperar el PIB que había logrado antes de la crisis.
Aún cuando México ha tenido recuperación y se encuentra próximo a los BRICS, aunque por debajo al crecimiento de algunos países; la íntima relación que tiene con Estados Unidos hace extremadamente vulnerable la economía y poco antagónica para un mayor desarrollo económico.
Tan solo el 80 por ciento de la producción agrícola Mexicana es exportada al norte. Desde el TLCAN en 1994 somos el segundo mayor socio comercial agrícola de Norte América. En las exportaciones totales, México tiene el tercer lugar después de China (1°) y Canadá (2°). A la inversa, para nuestro país Estados Unidos es el primer y principal socio comercial. De ahí que se hable de una relación de dependencia que genera que una desaceleración económica sea extremadamente agresiva para México. Posiblemente de haber logrado integrarnos a los BRICS antes de que Brasil mantuviera su posición antes de la crisis no habríamos mostrado un índice de gravedad de la crisis del 95.4 frente a un 33.0 de Brasil.





