El diario alemán Frankfurter Allgemeine publicó un reportaje, firmado por Tjerk Brühwiller, en el que se reconoce a México como un “Festival de la corrupción” (“Ein Festival der Korruption”, en el original).
El reportaje señala a la “Casa Blanca” como ejemplo de “museo de la corrupción”, y cómo ésta fue negociada mientras Enrique Peña Nieto aún era gobernador del Estado de México, para al final cancelar el contrato de compra venta que suscitó un escándalo en los medios debido a que la propiedad tenía un costo de 7 millones de dólares.
Brühwiller, afirma: “No fue el único escándalo en el periodo de seis años de Peña Nieto, que llega a su fin este año. Varios gobernadores de su ‘Partido Revolucionario Institucional’ (PRI) han sido corrompidos en los últimos años. Hace unos meses, se supo que entre 2013 y 2014, 192 millones fueron desviados a través de contratos entre universidades estatales y empresas fantasma. Se dice que al menos dos secretarios y un gobernador del PRI están involucrados en el escándalo. Y también los rastros de sobornos, distribuidos por la constructora brasileña Odebrecht en México, conducen a los más altos niveles de gobierno”.
El periodista alemán hace un repaso del sentir de los mexicanos: dice que las tres cuartas partes de los ciudadanos consideran corrupto a Peña Nieto, aunque la percepción no se limita sólo al gobierno.
Los mexicanos consideran que la corrupción es uno de los tres principales problemas del país, además de la violencia y la pobreza. Y a estos tres factores debe sumarse la presión ejercida en la política por el descontento generalizado: “Es una votación casi histórica, la Cámara de Diputados aprobó recientemente una enmienda constitucional largamente esperada para levantar la inmunidad de los funcionarios del Estado, desde diputados y senadores, hasta jueces y presidentes”.
Reportero y especialista afirman como la posición hegemónica del PRI ha llevado a hacer de la corrupción un problema sistemático, al asentarse este partido en el poder durante más de setenta años y convertir a la justicia en su herramienta de mayor poder para proteger a los amigos y combatir unidos a los enemigos.
Al referirse a los candidatos presidenciales, Brühwiller menciona que José Antonio Meade (el candidato de la coalición Todos por México) con muchas dificultades ha alcanzado la tercera posición en las encuestas, mientras que su partido, el PRI, hace lo posible por esquivar y adelantar a Ricardo Anaya (representante de la coalición Por México al Frente), que ocupa el segundo lugar en las encuestas y enfrenta las acusaciones de lavado de dinero.
Abunda al decir que la campaña en contra de Anaya fue comenzada por el diario de circulación nacional El Universal, al que reconoce como afiliado al PRI, y cómo la investigación sobre el desvío de recursos sólo se hizo mediantes fuentes de agencias gubernamentales, mientras que Anaya se defiende diciendo que es perseguido por el gobierno, que usa al aparato de Estado para quitar del paso a los oponentes.
Para referirse a Andrés Manuel López Obrador el periodista alemán usa el apelativo de “súper padre de la izquierda”, lo reconoce como beneficiario de las luchas entre las fuerzas políticas, pues dice que mientras los otros dos candidatos se pelean entre sí por acusaciones continuas de corrupción, él repunta cada vez más, afirma, “Según las encuestas recientes, más del 40% quiere votar por el partidario de izquierda en México, que se separó del PRD después de dos elecciones presidenciales fallidas en 2006 y 2012 y fundó Morena”.
El diario alemán menciona como AMLO va a la vanguardia más por el repudio de la ciudadanía ante las tradicionales opciones políticas, que por su propuestas. Hace un repaso acerca de cómo en la última década la satisfacción de los mexicanos respecto de la democracia se ha reducido del 1% al 18%, y abunda en cómo este fenómeno ha llevado a la cabeza a Obrador, pues “es menos político que los demás. Él es un activista y un líder”.
Con información de El Sur


