Mancera expresa sus deseos por contender por la presidencia de México
Por: Zazil Carreras
Twitter: @ZazCarreras3_0
En las manos de Miguel Ángel Mancera se encuentra el bastión de izquierda más importante del país. La Ciudad de México ha sido gobernada por integrantes del Partido de la Revolución Democrática (PRD) desde 1997, año en el que Cuauhtémoc Cárdenas asumiera la jefatura de gobierno capitalina.
A partir del año 2000, inició la implementación de políticas sociales que beneficiaron a diversos sectores desprotegidos de la capital mexicana, lo cual logró fortalecer a los partidos de oposición en la capital, mientras que en el resto del país el Partido Revolucionario Institucional (PRI) seguía siendo mayoría en las gubernaturas estatales.
Es por esto que Miguel Ángel Mancera tiene una gran responsabilidad en sus manos, y aunque actualmente cuenta con el 80% de aprobación de los capitalinos en sus primeros 100 días de gobierno, las últimas dos acciones de su gobierno -en torno a las manifestaciones y al aumento al transporte público– han causado gran indignación en diversos sectores de la población.
Está en su poder mantener la posibilidad de que la izquierda siga gobernando la Ciudad de México, aunque existe la preocupación latente de que esto no sea una realidad para el 2018, debido a dos factores: la aplicación de políticas que no necesariamente son coincidentes con las aplicadas en gobiernos anteriores y que buscan conciliar la relación Distrito Federal-Gobierno Federal, y el interés evidente de Mancera por lograr la presidencia del país en las próximas elecciones.
“Como a cualquier mexicano obviamente me gustaría y sería feliz de ser presidente de México“, dijo en entrevista con La Opinión sobre los pronósticos que lo pusieron en la terna presidencial para 2018 desde que arrasó las votaciones en el Distrito Federal en julio pasado, con el 60% de los votos.
Con tales probabilidades, sus principales contrincantes serían en principio los mismos políticos que lo han llevado de la mano, como es el caso de Marcelo Ebrard, quien también aspira a la presidencia de la República.
Con nueve millones de habitantes, más otros 12 millones que la circundan en la región conurbada, Mancera tendrá además que ganar la batalla contra la inseguridad, el narcomenudeo, el robo o el asalto a mano armada –sobre todo en las delegaciones periféricas- y los asesinatos violentos, que son las principales problemáticas en materia de seguridad.
Aunque la ciudad se encuentra muy lejos de los enfrentamientos callejeros entre bandas de delincuencia organizada, como sucede en el norte del país, en distintos puntos de la urbe se registraron 25 ejecuciones en cuatro días, por lo que Mancera tendrá que resolver la problemática de seguridad y esta deberá ser la prioridad de su gobierno, antes de comenzar a planificar su contienda por la presidencia, que se encuentra a poco más de 5 años de distancia.


