Texto por: Karen Corral, Marco Torres, Bernardo Benítez, Pamela Sotelo y Omar Avilés
El pasado 5 de julio a las 2:00 horas por primera vez en la historia de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), fueron tomadas las instalaciones de Rectoría General. Más de 130 estudiantes participaron en ello, en representación de la comunidad estudiantil de las cinco unidades académicas, debido a la inconformidad que ocasionó el reducido número de ayudas económicas otorgadas para otoño 2016 por el Comité de Becas de Movilidad y las anomalías en el proceso.
La decisión de tomar Rectoría General fue consensuada por la Asamblea Estudiantil en la explanada de dicha instalación. El grupo de estudiantes anteriormente había pedido de manera pacífica en sus respectivas unidades: la aclaración de cuentas, el motivo por el cuál habían postergado en tres ocasiones la fecha de publicación de resultados de la convocatoria (29 de febrero, 24 de junio, 30 de junio, 1 de julio), y la causa del despido de las personas responsables de movilidad en la unidad Xochimilco, encargadas de brindar asesorías a quien lo solicitara.


Daniela, estudiante de la UAM-X que además es una de las personas que se encuentra en la espera de una respuesta para irse de intercambio, pues la Universidad Autónoma del Caribe ya la ha aceptado, explicó que les recomendaron solicitar “la beca de la UAM, porque es la que se supone tiene mejor presupuesto, y si te vas a otro país vas a necesitar más dinero que aquí”.
“Nos dijeron ‘si deciden meter beca UAM y meten otra beca, en caso de obtener la beca UAM, ésta se les quita, así que les recomendamos no meter otras becas, para que se puedan ir con todo el dinero que necesitan’ , nunca nos mencionaron que se iban a dar tan pocas.
“A las personas encargadas del Departamento de Movilidad, después de que nos asesoraron y recomendaron meter esta beca, al poco tiempo los corrieron a todos, desconocemos las razones por las que los quitaron del departamento de Movilidad Xochimilco. De Verónica Castro Blanco, quien era la que atendía el proceso, no tengo ninguna queja, siempre nos atendía de buen modo y resolvía todas nuestras inquietudes. Si no te habían dado la plática de movilidad en tu carrera, ella se encargaba de orientarte en todo, ella nos ayudó mucho, es injusto que la hayan despedido”, declaró Daniela quien estaba acompañada de Karissa, otra alumna de la UAM-X quien también solicitó ayuda económica para poder estudiar en otro país.
Un día antes, el 4 de julio a las 15 horas, los estudiantes protestaron con pancartas en la explanada de Rectoría General, exigiendo un diálogo con el doctor Salvador Vega y León, rector general de la UAM. Después de cinco horas sin respuesta alguna, la maestra Cristy Haydeé Robledo Escobedo, directora de Enlace con Sectores Educativos, les aseguró que el rector general y el secretario, Norberto Manjarrez Álvarez, se encontraban fuera de la ciudad, sin embargo, a las 23:30 horas, Manjarrez bajó del edificio a la explanada para decirles que tomar las instalaciones era un acto que no resolvería el problema, hecho que causó mayor indignación en el estudiantado y provocó la toma de las instalaciones.

“Soy el primero en dos generaciones familiares que logra estudiar una carrera universitaria. Cumplo con el promedio para poder irme a estudiar a otro país, ya había sido aceptado por la universidad receptora en Europa. Todos mis papeles están en orden, mi promedio es mayor a 8.5, esperaba una beca de movilidad para mantenerme allá y el apoyo para transportación que cubría los gastos del vuelo de avión”, manifestó Mariano, estudiante de la UAM Azcapotzalco (UAM-A).
La situación de Mariano, Daniela y Karissa, era la misma de varios alumnos de la UAM a quienes no les fue otorgada la Beca de Movilidad Otoño 2016.
Con base en el Dictamen del Comité de Becas de Movilidad, el cual fue publicado el primero de julio a las 23 horas en la página web www.vinculación.uam.mx, de 410 solicitudes de beca para movilidad internacional 47 fueron otorgadas, 13 fueron condicionadas a recepción de carta de aceptación y 15 puestas en lista de espera; mientras que para movilidad nacional, de 110 solicitudes de becas, 24 fueron aceptadas, una fue condicionada a recepción de carta de aceptación y cinco fueron puestas en lista de espera.
Lo que significó que la Beca de Movilidad Internacional fue otorgada a menos del 15 por ciento de quienes la solicitaron, y de movilidad nacional a menos del 25 por ciento.
Con fundamento en los artículos 15 de la Ley Orgánica, 36 del Reglamento Orgánico, 11, 12 y 13 del Reglamento de Estudios Superiores, las Políticas Generales, las Políticas Operacionales de Docencia, el Acuerdo 07/2015 del Rector General y las Reglas de Operación del Programa Nacional de Becas y sus anexos, el monto mensual asignado a una beca es de ocho mil pesos.
Además, a quienes se otorga la beca se le brinda un apoyo para transportación aérea o terrestre, según sea el caso, mediante el reembolso y presentando la documentación correspondiente.
“¿Dónde está el dinero de esas 415 becas no otorgadas?”, cuestionó Paola, estudiante de la UAM Xochimilco (UAM-X).
Según el Histórico de Dictámenes de Becas de Movilidad Nacional e Internacional 2014-2016, a 415 estudiantes les fue negada la Beca de Movilidad, en comparación con la convocatoria de Invierno-Primavera 2016 en la cual de 200 solicitantes se les negó a 7 estudiantes y la lista de espera fue nula.
De 162 solicitudes en Invierno-Primavera 2014 y Otoño 2014, no se otorgaron 8 becas y tampoco existió una lista de espera; mientras que en Otoño de 2015, de 298 solicitudes, solamente 5 no fueron otorgadas.
Es fundamental recalcar que el derecho a la información, como lo dicta el artículo sexto de la Constitución, debe ser garantizado por el Estado, y la UAM al ser una institución de naturaleza estatal tiene la obligación de hacerlo valer.
Sin embargo, hasta el seis de julio la UAM-X publicó un comunicado donde se especificaba el proceso para el otorgamiento de Becas de Movilidad Nacional e Internacional, el cual menciona que la Coordinación General de Vinculación (conformada por el maestro Víctor Manuel Sosa, la doctora María Luna Argudín, la maestra Cristy Haydeé Robledo, el doctor Enrique Alberto Medellín, el licenciado Alfonso Ríos y el ingeniero Miguel Ángel Jiménez) es la responsable de administrar los recursos y de informar la disponibilidad presupuestal al Comité de Becas.
En el mismo comunicado menciona que los rectores de las cinco unidades académicas solicitaron al rector y secretario general una ampliación del presupuesto, obteniendo como respuesta que había una insuficiencia presupuestal; de esta manera, la unidad Xochimilco, “reduciendo otros gastos ya programados”, erogó dos millones sesenta y dos mil quinientos pesos para cubrir 28 becas adicionales.
Cabe recordar que el plan presupuestal que presentó la Secretaría de Hacienda para el sector educativo propone recortes a las principales universidades del país. En 2015, el presupuesto total para educación superior ascendió a trescientos cinco mil cincuenta y siete millones de pesos 305,057 mdp, mientras que el monto previsto para 2016 fue de 299,359 mdp; y específicamente en la UAM el recorte de fondos fue de mil 677.5 millones a mil 565 millones, un 6.7 por ciento menos.
Asimismo el pasado seis de julio la Dirección de Comunicación Social de la UAM publicó un comunicado oficial donde mencionaba que Salvador Vega y León, designó al Secretario General, Norberto Manjarrez, y al Coordinador General de Vinculación, Víctor Manuel Sosa, como interlocutores en un diálogo en la sede de Rectoría General a las 17 horas.
En el escrito se informaba que el Comité había determinado otorgar 47 becas adicionales para Movilidad Nacional y 97 para Movilidad Internacional, con lo cual se exhortaba al movimiento estudiantil a liberar las instalaciones de la Rectoría General.
Por otra parte, también se publicó un oficio donde se responsabilizaba al “grupo de estudiantes inconformes” de imposibilitar actividades administrativas como el proceso de admisión, pago de becas, cotizaciones y proveedores, elaboración de nómina del personal, seguimiento de procedimientos jurídicos y trámites de servicios escolares, “por referir sólo algunos”.
Posterior a múltiples asambleas estudiantiles en las cinco unidades de la UAM, el 7 de julio a las 22:30 horas, a través de un balance y votaciones se proclamaron la UAM Azcapotzalco, UAM Iztapalapa y UAM Xochimilco en paro indefinido hasta la resolución del problema.

De estas acciones surgió un pliego petitorio firmado por la Asamblea Estudiantil de la Unidad Xochimilco, la cual pide:


Seis días después de exigir una mesa de diálogo con el Rector General, se realizó una reunión con su presencia y la de los rectores de cada una de las unidades el día 9 de julio a las 11:00 horas, la cual se desarrolló en un clima de respeto. Ahí se acordó que la UAM a las 18:00 horas del mismo día entregaría el dictamen del Comité de Becas de Movilidad modificado y otorgando el 100 por ciento de éstas como se había solicitado, a cambio de la entrega de instalaciones de la Rectoría General.
Ante la resolución de las autoridades de la UAM, la autodenominada Asamblea Estudiantil solicitó que se diera a conocer el origen de los recursos con los que se cubrirán las becas, que se presente por escrito un plan de austeridad y una auditoría externa del manejo del presupuesto de la institución.
También exigieron que se garantice que quienes así lo requieran puedan tener las facilidades administrativas para realizar los trámites correspondientes a sus becas y que los rectores de cada unidad atiendan los problemas específicos.
Posterior al diálogo extenso entre estudiantes y autoridades el 10 de julio se acordó que devolverían las instalaciones de Rectoría General durante la madrugada del 11 de julio, acuerdo que fue cumplido.
Asimismo ambas partes se comprometieron a continuar con el diálogo público y abierto a la comunidad universitaria el día 13 de julio a las 12:00 horas en las instalaciones de la UAM-I; pese al acuerdo, las autoridades convocaron una junta privada el mismo día entre directivos e integrantes del Consejo Académico, motivo por el cual la UAM-I no contó con su presencia.
Por su parte la Asamblea Estudiantil de la UAM-X emitió un comunicado el seis de julio, tras la liberación de Rectoría General, donde sostenía que la Unidad se mantendría en paro indefinido hasta que la rectora Patricia Alfaro Moctezuma estableciera canales de comunicación resolutivos para las distintas problemáticas presentadas en el pliego petitorio, dado que en la reunión que se había realizado el día anterior se negó a recibirlo.

La Asamblea Estudiantil, a través del comunicado, también hizo una invitación a Patricia Alfaro a una mesa de diálogo en las instalaciones de la universidad el día 14 de julio a las 16:00 horas; aproximadamente a las 17:30 horas el secretario de Unidad, Joaquín Jiménez Mercado, se presentó junto con otras diez personas para informar que la rectora no podría asistir, retirándose inmediatamente.
Situación que ocasionó la formación de una Asamblea autodenominada “Tripartita” conformada por estudiantes, docentes y trabajadores de la UAM-X.

El problema emergente sobre las Becas de Movilidad no otorgadas y las irregularidades que se presentaron generó una inconformidad que impulsó a un grupo de estudiantes, que anteriormente eran ajenos a las problemáticas de su Casa de Estudios, a levantar la voz junto con el grupo de “estudiantes inconformes” que constantemente exigen a las autoridades una mejor calidad en su aprendizaje y desarrollo universitario.
Rocío, estudiante de la UAM Iztapalapa (UAM-I), afirmó que la movilización y organización estudiantil ha sido “muy contundente e inteligente” y mencionó que le gustaría que este proceso sea un referente histórico para los futuros procesos que se vayan suscitando, no sólo a nivel universitario, sino en todo el país, que la ciudadanía mexicana conciba su capacidad política mediante la organización y “movilización urgente”.
“Parece ser que la comunidad estudiantil universitaria ha visibilizado su capacidad política, bajo la lógica de que sin movilización no hay repuesta, y que exigir procesos democráticos y transparentes no es un dádiva sino un derecho. Nosotros tenemos el derecho de tener acceso a esa información. Es derecho y obligación de nosotros como estudiantes exigir la transparencia en los procesos”, declaró.
El movimiento estudiantil ha expuesto las irregularidades en la administración de los recursos, evidenciando que no existe transparencia ni disposición al diálogo resolutivo por parte de las autoridades de la UAM.

Fotografía: Karen Corral, Marco Torres y Omar Avilés


