Por: Estela Garrido
Twitter: @StelaGarrido3_0
Bajo la premisa de que a México lo sostienen los jornaleros y los indígenas, la dramaturga Claudia Santiago montó la obra de teatro Náa Gunaá en el Foro de las Artes del Centro Nacional de las Artes (Cenart).
Tipos de cáncer y enfermedades de la piel son algunas de las consecuencias del uso de pesticidas en la cosecha. Éste es el tema central que aborda el montaje, el cual exhibe la problemática de los jornaleros agrícolas en las cosechas del jitomate en San Quintín, Baja California.
La directora explicó que partió de una noticia publicada hace diez años para reconstruir la situación por la que atravesaba el campo mexicano, a través de testimonios y anécdotas.
Para el actor Ernesto Godoy este tipo de teatro, más que antropológico, busca denunciar y llegar al corazón de los conflictos del campo mexicano; a través de una crítica feroz a la agenda estadounidense y a las prácticas depredadoras de la agroindustria.
“Es hablar del México que no entra en los medios de comunicación masiva y las grandes empresas y corporaciones. Más allá de caer en el lugar común es una obra muy aguda y mordaz”, dijo.
Presentada por la Compañía Espejo Mutable, la cual propone montajes de corte social, Náa Gunaá pretende acercar al público la realidad del campo mexicano y vislumbrar los problemas que éste atraviesa.
Protagonizada por Viviana Anaya, Nancy Castro, Atza Urieta e Ignacio Velasco, Náa Gunaá se presenta del 11 al 28 de abril en el Centro Nacional de las Artes, ubicado en Río Churubusco casi esquina con Tlalpan.


