La presidenta Claudia Sheinbaum presentó los ejes de su Reforma Electoral, con un mensaje central que reconfigura la lógica política: reforzar el contacto directo entre representantes y ciudadanía, eliminar privilegios y reducir gastos dentro del sistema.
El planteamiento es claro: ningún legislador podrá permanecer en una lista esperando su turno. Bajo la nueva propuesta, todos deberán salir a buscar el voto popular, incluidos quienes aspiren a cargos por representación proporcional.
Fin a las listas cerradas y al “número uno” automático
Sheinbaum fue enfática al explicar el sentido de la iniciativa:
“La gente dijo en todas las encuestas y consultas que no queremos que sean las cúpulas de los partidos quienes se mantengan como diputados o senadores sin pasar por el voto popular. Todos tienen que ir a territorio a conseguir el voto, nadie puede quedarse en su casa esperando ser el número uno de la lista pluri”.
La reforma elimina las listas plurinominales cerradas, aunque mantiene el número total de legisladores. En el caso de la Cámara de Diputados, se conservarán 500 diputaciones federales:
- 300 de mayoría relativa, que representan cada distrito electoral.
- 200 de representación proporcional, asignadas según el porcentaje de votos que obtenga cada partido.
Sin embargo, la diferencia será que todos y todas deberán hacer campaña en territorio, incluso quienes aspiren a un espacio proporcional.
Representación proporcional, pero con campaña obligatoria
La mandataria explicó que el modelo respeta la diversidad política:
“De acuerdo con la votación, todos tienen que ir a territorio a conseguir el voto, todos y todas”.
Sobre la asignación proporcional detalló que “la mitad, más o menos como el que quedó en segundo o tercero, cuarto lugar, dependiendo del partido político que le corresponde con la fórmula y la otra mitad en una lista que se vota”.
Es decir, se mantiene la fórmula vigente, pero cambia el mecanismo de acceso: ya no habrá acuerdos internos para colocar a alguien en la cima de una lista sin recorrer el territorio.
“No se quiere un solo partido”
La presidenta también descartó que la reforma implique concentración política.
“¿Son grandes cambios en la conformación? No, ¿Se habla de partidos? No, ¿se quiere un solo partido? No, es como está ahora, en el 15, en el 18, en el 21, pero ya no hay listas, ya no es que el partido se pone de acuerdo a ver quien es el número uno, todos van a buscar su voto, todos tienen que presentarse frente a la ciudadanía”.
Con ello, subrayó que el objetivo no es modificar la pluralidad del sistema, sino fortalecer el vínculo directo con la ciudadanía.
Así quedaría el Senado
En el caso de la Cámara Alta, la propuesta establece que se integrará por 96 senadurías:
- 64 de mayoría relativa
- 32 de primera minoría
El principio es el mismo: quien aspire a ocupar un escaño deberá hacer campaña y buscar respaldo ciudadano.
La iniciativa se enviará sin cambios
Sheinbaum adelantó que enviará el proyecto al Senado el lunes 2 de marzo, una vez que se concluyan las revisiones técnicas necesarias, ya que contempla modificaciones a diversas leyes.
La mandataria dejó claro que su propuesta no sufrirá modificaciones antes de su envío formal.
Con esta reforma, el eje político gira hacia una premisa directa: todos los aspirantes deben presentarse frente a la ciudadanía y buscar el voto en territorio.
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