(29 de enero, 2013).- Petra mira hacia el mar desde su ventana. No sabemos dónde está, ni si en verdad tiene una ventana en frente. Pero, sin duda, puede ver el mar.
Entre cada vaivén del agua, nuevas memorias llegan a su cabeza, que intenta reconstruirse a sí misma después de haberse escindido en quién sabe cuántos pedazos. De inmediato, una voz la censura. No todos los recuerdos que trae el mar son buenos.
La compañía Sin Sonrisa Teatro presenta Negación, un drama de Daniel de la O, bajo la dirección de Juan José Meraz.
Guadalupe Damián da vida a Petra, con sus miedos, esperanzas, dolores. Después de la repentina desaparición de su esposo, Matias, y su hijo, Julián, intenta dialogar con las ideas en su interior, reconstruir los tiempos pasados y, con ello, alimentar la esperanza de ver reunida una vez más a su familia.
Algunos psicólogos coinciden en que la primera fase del duelo es la negación. Todo comienza con la búsqueda de la verdad. No la verdad absoluta, que no existe, sino una verdad cualquiera, sobre todo aquella a la que estamos acostumbrados. Empujada por las ausencias, Petra busca desesperada esa verdad, la suya, aquella donde la gente no desaparece con la resaca del mar.
La acompaña todo el tiempo otra mujer, encarnada por Diana Lein. Ella trata de ser la razón, la realidad en la que convergen todas las verdades. Un personaje contrario a Petra, más frío, no guarda ninguna esperanza de que aparezcan con vida Matias y Julián.
Más allá del duelo y la enajenación de la protagonista, elementos evidentes en el texto, destacan los juegos en el montaje entre el presente narrativo, la memoria, y un tiempo casi etéreo en donde se desenvuelve gran parte de la obra. La iluminación, trabajo de Félix Arroyo, cumple un papel fundamental para navegar en estos múltiples tiempos y escenarios.
En ese espacio limítrofe entre realidad y ficción, lo importante no son las ausencias, los recuerdos, ni el dolor, sino reencontrarse uno mismo a través del lenguaje. Mientras habla, Petra alimenta su mentira, y se perpetúa en un presente que quizá sólo ella puede visualizar. “La vida a veces se desborda, se vuelve algo grande, incontrolable”, dice la protagonista.
Negación es un excelente texto de Daniel de la O, egresado de la Maestría en Creación Literaria de Casa Lamm. El mar es una imagen constante de la que emergen diversas metáforas, desde el agua como vida, como fuente de verdad, como remanso de paz… En la obra resaltan los pasajes poéticos, las frases condundentes, además de las espontáneas situaciones cómicas que aligeran el avance de una historia oscura.
“Dios así nos toca, así nos acaricia, por medio del agua”, suena de nuevo la voz de Petra. Y en las caricias del mar nos vamos borrando todos, hasta ahogarnos en nuestra propia versión de la vida, que la negación no es otra cosa que una fase anterior de la realidad, una que pretendemos congelar y repetir en nuestras mentes hasta que se va por completo el dolor.
El teatro La Capilla reestrena Negación después de una temporada en noviembre de 2013. Las funciones son los miércoles, a las 20:30 horas, hasta el 5 de marzo.



