(30 junio, 2015) .- Con tan solo un año y dos meses Fernando Jonathan Valdez Ayala, quien padecía de un tumor en el ojo izquierdo, mismo que le era disfuncional fue sometió a operación en el área de oftalmología de la Unidad Médica de Alta Especialidad del Instituto Mexicano del Seguro Social en Ciudad Obregón, Sonora.
Antes de terminar la operación, fue que la parte médica dio aviso sobre el drástico error cambio en la operación dejándolo así sin la posibilidad de ver el mundo que le rodea al infante.
“Le iban a quitar su ojo izquierdo, pero le sacaron el derecho; entonces el doctor a última hora nos dijo que le había quitado el ojo derecho porque él vio un tumor en esa parte, pero nosotros no nos explicamos cómo va a aparecer un tumor de la noche a la mañana, pero el médico dijo que fue para preservar su vida, que por eso se lo quitó. Es más: ese mismo día de la operación pasó media hora y nos dijeron que ya nos lo podíamos llevar a casa, pero nos negamos”, relató la afligida madre.
El caso tomó fuerza dentro de la sociedad civil, ya que los padres lo difundieron a través de redes sociales al ver que las autoridades no actuaban rápido pese a la denuncia penal hacia el presunto oftalmólogo.
Después de que se ventilara el caso en las redes, las autoridades del IMMS emitieron un insípido comunicado en donde se establece que no pueden dar detalles para que no se entorpezcan las investigaciones.
“Me dicen que van a analizar el ojo para comprobarme que ahí tenía el tumor, pero si a mí no me deja conforme esos análisis me iré a otras instancias; cómo me voy a sentir como madre, impotencia, coraje, porque ese ojo ya no lo tiene y no se lo pueden volver a poner, era su único ojo sano con el que miraba”, agregó.


