El nombre de Osiel Cárdenas Guillén, el temido exlíder del Cártel del Golfo conocido como El Mata Amigos, volvió a encabezar titulares tras un fallo judicial que cerró la puerta a su intento de frenar uno de los procesos más antiguos en su contra.
Un tribunal federal determinó negar el amparo que Cárdenas Guillén solicitó con el fin de invalidar la causa penal abierta por portación de armas de fuego de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas. El magistrado Felipe de Jesús Delgadillo fue quien resolvió que la queja presentada era “infundada”, confirmando así que el proceso en su contra continúa vigente.
Un historial de procesos pendientes
Osiel Cárdenas arrastra un largo expediente en México: siete causas penales, entre ellas acusaciones por homicidio, lavado de dinero, cohecho y portación de armas. En 2005 se le dictó formal prisión, pero su caso quedó interrumpido tras ser extraditado a Estados Unidos en 2007.
En el país vecino enfrentó cargos por narcotráfico y delincuencia organizada, pero tras cumplir una condena reducida fue deportado a México en diciembre de 2024. Desde entonces permanece recluido en el Centro Federal de Readaptación Social No. 1, mejor conocido como El Altiplano, en el Estado de México.
El pasado 23 de diciembre se le volvió a dictar auto de formal prisión, reactivando los procesos que quedaron pendientes hace casi dos décadas.
El clan bajo la lupa
El apellido Cárdenas Guillén no ha dejado de aparecer en los partes judiciales. Apenas el 17 de agosto fue detenido en Matamoros, Tamaulipas, Ezequiel Cárdenas Rivera, hijo de Antonio Cárdenas Guillén “Tony Tormenta” —hermano de Osiel— y sobrino del exlíder del Cártel del Golfo.
Ezequiel, apodado “Tormenta Junior”, fue vinculado a proceso el 31 de agosto y, al igual que su tío, enfrenta prisión preventiva en el penal del Altiplano, en el Edomex.
Una dinastía criminal acorralada
El rechazo al amparo solicitado por Osiel confirma que los pendientes judiciales en México no han prescrito, mientras que la caída de “Tormenta Junior” muestra que la justicia sigue estrechando el cerco sobre la familia que por años encabezó uno de los cárteles más poderosos del país.
El apellido que alguna vez dominó la frontera norte ahora enfrenta, dentro de las rejas del Altiplano, un futuro marcado por procesos judiciales.
‘Tormenta Junior’ queda en prisión preventiva en el penal de máxima seguridad del Altiplano


