(19 de junio, 2015).- Tras una reunión en la Escuela Normal Rural Isidro Burgos de Ayotzinapa, Felipe de la Cruz, Melitón Ortega, Emiliano Navarrete, Carlos Martínez y demás familiares de los estudiantes desaparecidos desde septiembre del año pasado, negaron que uno de ellos fuera un militar en activo o tener algún tipo de relación con las fuerzas armadas, como afirmó la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), en respuesta a una solicitud de información de Proceso y consideraron que los dichos de la dependencia, confirman que el Ejército está involucrado en la desaparición de los jóvenes.
No descartaron que la Sedena, la Policía Federal o incluso el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), hayan tratado de infiltrarse en la escuela o que a través de supuestos activistas hayan tratado de acercarse, argumentando simpatía con su movimiento.
Los familiares de los desaparecidos consideran que la información de la Sedena reconoce que ha habido infiltrados y que la dependencia sabía de las movilizaciones de los normalistas, por lo que solicitaron, de nueva cuenta, que la Procuraduría General de la República (PGR) abra de manera expedita, una línea de investigación con el Ejército como eje de la misma.
“Proporcionar la información representa un riesgo real para la seguridad de la familia del militar desaparecido, ya que podrían ser identificados con facilidad, dando como resultado posibles atentados en su contra”, dijo la Sedena para mantener el nombre del supuesto soldado como información reservada.

