Hace unos días trascendió la noticia del aumento a seis por ciento en los niveles de inflación en México. Su mayor nivel en tres años. Diversos medios hegemónicos atribuyeron al aumento de la inflación al mal manejo financiero por parte del Gobierno de México. Situación que dista mucho, y simplifica, el trasfondo de este aumento.
El aumento en los niveles de inflación no es un suceso nacional, es decir, no ocurre únicamente en México. Sino que se presenta en diversos países a nivel mundial, producto de los estragos provocados a la economía por la pandemia de COVID-19. Y a su medición respecto a los mismos meses del año pasado.
En Estados Unidos se presenta una situación similar, en abril presentaron una inflación del 4.2 por ciento, respecto al mismo mes de 2020.
La institución nacional encargada de mantener el valor del dinero es el Banco de México. Por lo que una de sus prioridades es lograr que la inflación sea baja y estable. Para que el dinero de los pobladores alcance para pagar los productos que se requieran.
Cabe recordar que la inflación es un fenómeno que se observa en la economía de un país y está relacionado con el aumento desordenado de los precios de la mayor parte de los bienes y servicios que se comercian en sus mercados, por un periodo de tiempo prolongado.
Ahora bien, bajo este contexto, ¿Cómo se explica el aumento en la inflación en México y en el mundo?
Tras los estragos provocados por la pandemia de coronavirus, las economías mundiales empezaron su recuperación gradual. Y durante el primer trimestre de 2021 incrementaron las presiones en las materias primas a nivel internacional, así como en los alimentos y los precios del petróleo. Es decir, se volvió a consumir más. Lo que generó una variación en los niveles del índice de Precios del Consumidor (IPC).
De acuerdo con Carlos Serrano, economista en jefe de BBVA “ya se esperaba, esto no debe ser un problema. Lo que está ocurriendo es algo que ya habíamos anticipado, esto no es más que el espejo de la fuerte caída que vimos en marzo y abril de 2020”.
Es decir, en marzo y, especialmente en abril del año pasado, los precios y el nivel de consumo de mercancías cayó estrepitosamente. Producto de la pérdida de empleos y de la disminución de la actividad económica, provocadas por la pandemia.
Este año, a nivel global, y en México, las economías se reactivaron, los empleos recuperaron y, por ende, el consumo de productos aumentó sustancialmente. Lo que generó un alza en la demanda de forma anárquica, la cual provocó el aumento en la inflación.
El economista en Jefe de BBVA dijo el miércoles en conferencia que conforme se vayan abriendo los servicios y se eliminen los cuellos de botella en alimentos, la inflación volverá a tener un comportamiento “más normal”.
“Vamos a volver a ver otro pico en la inflación en noviembre y diciembre, el espejo de la caída que vimos en noviembre y diciembre de 2020″, previó.

