(30 de octubre, 2014).- Ayer por la noche en medio de una conferencia de prensa suscitada después del encuentro de Enrique Peña Nietoy los padres de los 43 normalistas desaparecidos, se comunicó que los acuerdos con el gobierno federal “son insuficientes” asegurando que no confían en su mandato.
“33 días de sufrimiento para nosotros y no vemos respuestas, no hay resultados; estamos desesperados, pero no cansados, la lucha sigue”, aseguró un padre de familia.
Al preguntarle si se volverían a reunir con Peña Nieto, los familiares respondieron que no habrá un segundo debate hasta que se obtengan resultados eficaces y concretos.
A las autoridades no les importa la gente humilde
En un mensaje transmitido por Radio UNAM, estudiantes de la Facultad de Filosofía y Letras convocaron a un paro nacional el 5 de noviembre para exigir la presentación con vida de los 43 normalistas de Ayotzinapa así como el castigo a los responsables de los hechos ocurridos el 26 de septiembre en Iguala, Guerrero.
“Lo ocurrido en Iguala es la muestra más fidedigna de la descomposición política. México no debe seguir en esta lógica, en la lógica del horror, donde la violencia es el pan de cada día. No debe seguir bajo un régimen de total impunidad. Nuestro clamor es unánime, los queremos vivos. La historia nos obliga a caminar unidos a no cejar en la pelea por un México justo y libre”, expresaron
Durante una transmisión de alrededor 10 minutos, representantes estudiantiles enfatizaron que en todos los niveles de gobierno, el poderío de crimen se ha incrementado y que estos sucesos indican que la falta de respuesta de las autoridades demuestra que no les importan la gente humilde.
Ante esto, precisaron que la primera marcha se llevará a cabo el 31 de octubre y partirá de la Unidad Zacatenco con rumbo a la Secretaría de Gobernación (SEGOB), mientras que la segunda está programada para el 5 de noviembre a las 16:00 de Los Pinos al Zócalo, convocando a un paro nacional del sector educativo.
Un Gobierno que mata jóvenes
Los estudiantes comentaron que con los acontecimientos sucedidos en Iguala, muestran cómo el Gobierno ha querido eliminar a las normales rurales desatando campañas de desprestigio en su contra.
“No nos merecemos el encarcelamiento de luchadores sociales, la barbarie de Tlatlaya, no nos merecemos ninguna barbarie”, señalaron.
También destacaron que se ha emprendido una batalla ideológica a favor de un modelo educativo creado por los “poderosos” para imponer un sistema privado y sin críticas.


