El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, emitió una orden ejecutiva para enviar diésel a generadores ubicados en el estado de Texas.
La orden tiene la finalidad de hacer frente a los apagones que se viven en la región a causa de las heladas.
La medida de utilizar energía fósiles fue tomada porque los paneles solares que se encuentran en la zona no logran funcionar, como consecuencia del clima helado.
La oposición se queda callada
Detractores de la 4T se cambiaron el disfraz de especialistas en salud para convertirse en expertos de energía para criticar al Gobierno federal.
Por ejemplo, la senadora panista Xóchitl Gálvez Ruiz consideró “imperdonable” el uso de energías fósiles cuando los gobiernos anteriores apostaban por la innovación.
El senador priista Jorge Carlos Ramírez Marín expresó “su preocupación por la falta de plantas de energías limpias”, sin cuestionar por qué el gobierno de Peña Nieto tampoco hizo lo señalado.

