Frente al incremento de las movilizaciones de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y los actos de vandalismo registrados durante las protestas en la Ciudad de México, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo dejó clara la postura de su gobierno: no habrá represión y tampoco caerá en provocaciones.
Desde Palacio Nacional, la mandataria sostuvo que las acciones ocurridas en los últimos días buscan generar una reacción del Estado, especialmente en un contexto en el que México se prepara para eventos internacionales de gran relevancia. Sin embargo, afirmó que su administración mantendrá una ruta distinta a la de gobiernos del pasado.
“Quieren que caigamos en una provocación en la antesala del Mundial. No vamos a caer en la provocación sino somos Díaz Ordaz”, declaró.
La referencia de la Presidenta al exmandatario Gustavo Díaz Ordaz evocó uno de los episodios más controvertidos de la historia política mexicana, al contrastar ese modelo con la decisión de su gobierno de privilegiar el diálogo y evitar cualquier acción represiva.
Sheinbaum ve una estrategia de provocación
La titular del Ejecutivo señaló que las movilizaciones recientes difieren de las formas de protesta que históricamente habían caracterizado a la CNTE y cuestionó la presencia de acciones violentas durante algunas manifestaciones.
“Muy distintas las manifestaciones de los maestros de la CNTE a las que estamos viviendo ahora, en donde deciden actuar con palos, romper vidrios en fin. Entonces, se juntan dos extremos: la ultraderecha con la supuesta ultraizquierda, yo lo veo de manera distinta”, comentó.
Para Sheinbaum, los hechos registrados en las calles no corresponden únicamente a una expresión de inconformidad social, sino que forman parte de una dinámica orientada a generar confrontación con las autoridades federales.
“Las puertas del diálogo siguen abiertas”
A pesar de las tensiones generadas por las movilizaciones, la Presidenta reiteró que el gobierno federal mantiene abiertos los canales institucionales para atender las demandas del magisterio.
Subrayó que tanto la Secretaría de Gobernación (Segob) como la Secretaría de Educación Pública (SEP) continúan disponibles para dialogar con los integrantes de la Coordinadora.
“Está ahí la Secretaría de Gobernación y la Secretaría de Educación Pública. Fíjense como se juntan los extremos, está la ultraderecha que dicen hay que rebelarnos contra el gobierno y la provocación, pienso que es una provocación de quien llega con la cara cubierta”, afirmó.
La mandataria reconoció que existen demandas legítimas del magisterio, aunque precisó que no todas pueden resolverse de manera inmediata debido a limitaciones presupuestales y legales.
Pensiones y reforma educativa, entre los temas en revisión
Sheinbaum destacó que existen asuntos planteados por los docentes que sí forman parte de las mesas de trabajo con el gobierno federal.
Entre ellos mencionó la revisión del sistema de pensiones para los trabajadores de la educación y diversos aspectos relacionados con la reforma educativa impulsada durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, temas que continúan siendo analizados por las autoridades correspondientes.
La Presidenta insistió en que la disposición al diálogo permanece vigente y llamó a los sectores movilizados a privilegiar esa vía para avanzar en la atención de sus demandas.
“Tienen las puertas abiertas del diálogo, y aquellos que están en las movilizaciones les decimos que entren al diálogo, sino parecen de ultraderecha, ya que no se entiende porque están rompiendo vidrios si hay una puerta abierta”, concluyó.
Gobierno descarta una respuesta represiva
Con estas declaraciones, la jefa del Ejecutivo reafirmó que la estrategia de su administración frente a las protestas magisteriales seguirá centrada en el diálogo político, la negociación institucional y la búsqueda de acuerdos, descartando el uso de medidas represivas ante las movilizaciones.
La postura presidencial llega en medio de una escalada de protestas de la CNTE en la capital del país, donde el gobierno federal sostiene que la interlocución permanece abierta y que las diferencias deben resolverse mediante el entendimiento y no mediante la confrontación.


