La Secretaría de Economía (SE) confirmó que el gobierno mexicano presentará argumentos ante Estados Unidos para evitar la aplicación de aranceles adicionales de 10% propuestos por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), como parte de una investigación que involucra a 60 economías por presuntas deficiencias para impedir la importación de bienes producidos mediante trabajo forzoso.
La dependencia federal destacó que la propuesta estadounidense aún no es definitiva y que todavía existe un proceso de consultas, comentarios públicos y audiencias que podría modificar el planteamiento antes de que se convierta en una medida oficial.
México cuestionará los argumentos de la investigación
Además de participar en el proceso de revisión abierto por Washington, la Secretaría de Economía adelantó que también presentará argumentos para rechazar los supuestos centrales de la investigación, particularmente la premisa de que México no aplica de manera adecuada las restricciones contra mercancías vinculadas con trabajo forzoso.
Dentro de las 60 economías investigadas, México forma parte de un grupo de 14 países y bloques comerciales para los que se propone un arancel de 10%, entre ellos la Unión Europea, Canadá, Argentina y el Reino Unido.
Las otras 46 economías contempladas en la investigación enfrentarían una tarifa superior de 12.5%.
La diferencia, según el propio análisis de la USTR, responde a que México mantiene compromisos de comercio recíproco derivados del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), así como otros acuerdos comerciales que Washington considera avances parciales en la materia.
Arranca cuenta regresiva para la negociación
La propuesta fue publicada el 2 de junio de 2026 y abrió formalmente un periodo de 45 días para consultas y participación pública.
La USTR estableció el 22 de junio como fecha límite para solicitar participación en las audiencias públicas, el 6 de julio para recibir comentarios escritos y el 7 de julio para la realización de las audiencias.
La Secretaría de Economía explicó que esta investigación bajo la denominada Sección 301 forma parte de una estrategia comercial impulsada por la administración del presidente Donald Trump, la cual busca sustituir otros esquemas arancelarios que han enfrentado obstáculos legales o están próximos a expirar.
De acuerdo con la dependencia mexicana, Washington busca reemplazar los aranceles aplicados mediante el mecanismo IEEPA, anulados por la Suprema Corte estadounidense, así como los impuestos comerciales establecidos bajo la Sección 122, cuya vigencia concluye el próximo 24 de julio de 2026.
Textiles y prendas también entrarían en revisión
La propuesta estadounidense incluye además un mecanismo específico para el sector de prendas de vestir y textiles, mediante el cual determinadas economías podrían acceder a una tasa arancelaria reducida para un volumen específico de exportaciones.
Sin embargo, los detalles finales de ese esquema todavía dependen del proceso de consultas y comentarios públicos que se encuentra en marcha.
El gobierno mexicano señaló que confía en que las mesas de negociación bilateral que se desarrollan en el contexto de la revisión del T-MEC permitan ajustar la propuesta antes de cualquier decisión definitiva.
El argumento de Washington: combatir el trabajo forzoso
La investigación estadounidense se basa en la definición de trabajo forzoso establecida por la propia USTR, la cual lo describe como:
“Trabajo o servicio que se le exige a una persona bajo la amenaza de cualquier sanción por su incumplimiento y para el cual el trabajador no se ofrece voluntariamente”.
Bajo esa interpretación, Washington sostiene que algunos países permiten la entrada de productos elaborados en esas condiciones, generando una competencia que considera desventajosa para las empresas y trabajadores estadounidenses.
Las investigaciones fueron iniciadas el 12 de marzo de 2026 y, según la USTR, durante el proceso de consulta se recibieron casi 60 testimonios y más de 500 comentarios y réplicas.
El titular de la oficina comercial estadounidense, Jamieson Greer, afirmó:
“El fracaso de algunos de nuestros socios comerciales más importantes al momento de abordar la importación de bienes fabricados mediante trabajo forzoso es inaceptable. Esto crea una dinámica en la que los trabajadores estadounidenses se ven obligados a competir a nivel global en condiciones desiguales”.
Greer agregó:
“Cada uno de nuestros socios comerciales debe hacer más para garantizar que el comercio no fomente ni perpetúe el trabajo forzoso a nivel mundial”.
Mientras continúa el periodo de consultas, la posición oficial de México es clara: buscar evitar el arancel de 10% y refutar los argumentos que sustentan la investigación, en un proceso que todavía se encuentra en etapa de revisión y negociación.


