La presidenta Claudia Sheinbaum informó que la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) abrió una auditoría a un proceso de adquisición de vehículos, luego de señalamientos sobre un presunto vínculo con Julio Scherer Ibarra.
Desde Palacio Nacional, la mandataria dio lectura a una comunicación del secretario de la Defensa, general Ricardo Trevilla Trejo, quien confirmó que la revisión busca verificar que el procedimiento se haya realizado en estricto apego a la ley.
“Nosotros no toleramos la corrupción, eso tiene que quedar muy claro, y no hay impunidad”.
Auditoría en marcha: revisión total del proceso
El titular de la Sedena informó que la auditoría fue instruida a la Inspección y Contraloría General del Ejército, Fuerza Aérea y Guardia Nacional, con el objetivo de revisar cada etapa del proceso de contratación.
“Ya ordené a la Inspección y Contraloría General del Ejército, Fuerza Aérea y Guardia Nacional que realice una auditoría en este procedimiento de adquisición para verificar que se haya materializado en estricto cumplimiento de la ley de adquisiciones”.
Además, se estableció que, en caso de detectar irregularidades, se procederá conforme a la ley:
“Y en caso de encontrar alguna irregularidad, se dé vista al órgano interno de control para deslindar responsabilidades”.
Licitación internacional y participación de 28 empresas
De acuerdo con la información presentada, el procedimiento se realizó mediante licitación pública internacional, bajo el marco de tratados comerciales, con la participación de 28 empresas nacionales y extranjeras.
Las autoridades destacaron que durante el proceso no se registraron quejas, lo que refuerza el carácter formal del procedimiento.
Sin embargo, sí hubo una irregularidad operativa: la empresa adjudicada realizó una entrega extemporánea de 10 vehículos, lo que derivó en una sanción económica.
“Se le aplicó una penalización de cerca de un millón de pesos, circunstancia que demuestra que se aplicó la normatividad establecida en la materia sin ningún favoritismo”.
Sheinbaum niega influencia de Scherer
Ante los señalamientos, la presidenta fue directa: Julio Scherer Ibarra no tiene ninguna influencia en su administración ni participa en decisiones relacionadas con contratos públicos.
“Ni Julio Scherer, ni mis hijos, ni mi marido, ni mis amigos, ni nadie, absolutamente nadie que haya sido cercano a mí o que sea cercano a mí, tienen instrucción todos los servidores públicos de no recibir absolutamente a nadie”.
Subrayó que existe una instrucción clara dentro del gobierno: no aceptar recomendaciones ni influencias externas en procesos de contratación.
“No puede haber ninguna influencia de ningún tipo para ninguna contratación en el gobierno, ninguna”.
Cero tolerancia y reglas claras
Sheinbaum reiteró que las contrataciones públicas deben realizarse bajo criterios de transparencia, legalidad y sin intervención personal, y aseguró que cualquier irregularidad detectada será sancionada.
“Ni la hago de manera personal, ni oriento a quién se debe contratar y tiene prohibido cualquier servidor público hacer una contratación vinculada con alguna sugerencia o alguna recomendación, todo debe hacerse de manera transparente”.
La auditoría en curso busca cerrar cualquier duda sobre el proceso, con una revisión institucional que permitirá confirmar que la adquisición se realizó conforme a la normatividad vigente.


