A diez días de dejar la gubernatura, el Congreso local de Quintana Roo aprobó por unanimidad un par de reformas orientadas a revertir lo aprobado por la legislatura anterior que mantenía a Roberto Borge “blindado”.
Dichas reformas fueron respaldadas por Morena, Panal, PAN, PRD y PES, dieron un revés a las impuestas por el PRI y PVEM, donde se pretendía catalogar como no graves los delitos de administración fraudulenta, aprovechamiento ilícito del poder, peculado e intimidación.
Las contrarreformas negarán a estos delitos posibilidad de libertad bajo fianza y deberán ser perseguidos de manera oficiosa.
La XV Legislatura analizará de nuevo las 62 cuentas públicas de municipios y dependencias estatales aprobadas con celeridad por sus antecesores antes de salir.
Con información de Proceso y Crónica


