(25 de marzo, 2015).- Luis Raúl González, ombudsman nacional, instó a que Enrique Peña Nieto emita legislaciones contra un par de problemas que tienen a México, de manera nada agradable, en la mirilla del mundo; la desaparición forzada y la tortura.
Además exigió apresurar la emisión de una Ley General de Desaparición Forzada, además de la creación de un Sistema Nacional de Búsqueda y un Sistema Nacional de Información Genética, propuestas que Peña nieto había asegurado llevar a cabo en su decálogo de seguridad.
“La violencia de los últimos años ha ocasionado la desaparición de personas, las cuales no se han contado, identificado y, en consecuencia, buscado efectivamente”.
“No podemos establecer acciones integrales y coordinadas de búsqueda, ni estaremos en posibilidad de que se deslinden las responsabilidades correspondientes, si no contamos con información real y objetiva”, expresó el ombudsman.
Agregó que México debe atender los informes de Naciones Unidas respecto a la tortura y la desaparición forzada y lamentó que la reforma constitucional en Derechos Humanos no se vea reflejada en un cambio normativo en el país.
“La problemática que presenta los mayores retos es su operatividad, es decir, hacerla efectiva, lo cual exige concluir los procesos reglamentarios de la misma y propiciar que lo dispuesto en las normas se aplique en la realidad”, aseveró.
Además se les pidió a Peña y a los gobernadores que lleven a cabo acciones para que las recomendaciones de la CNDH a sus dependencias sean atendidas.
A su vez aseguró que el caso Iguala marco un antes y un después para México y que no es un asunto cerrado, ya que todas las víctimas deben recibir reparación de daños y los responsables deben ser sancionados.
Aseveró que las violaciones a la dignidad humana son culpa de la inobservancia de la ley y llamó a que nadie caiga en la tentación de la violencia ya que los conflictos pueden solucionarse con diálogo, entendimiento y respeto.


