En la conferencia mañanera de este jueves 18 de septiembre, la presidenta Claudia Sheinbaum lanzó un reto directo al exconsejero presidente del IFE (hoy INE), Luis Carlos Ugalde:
“¿Por qué el INE se negó a abrir todas las casillas?, que conteste la pregunta. Él fue uno de los articuladores del fraude de 2006”, afirmó.
Sheinbaum sostuvo que resulta una burla que Ugalde hoy dé conferencias sobre “moral electoral”, cuando fue precisamente quien avaló la elección más cuestionada de la historia reciente, aquella en la que el entonces candidato Andrés Manuel López Obrador perdió frente a Felipe Calderón en medio de señalamientos de manipulación.
El recuerdo del 2006
La mandataria recordó que en esa elección se orquestó la campaña de “AMLO, un peligro para México”, y que la noche de los comicios el PREP dio la vuelta a los resultados.
“Hubo fraude, hubo muchas evidencias de manipulación: actas que no coincidían, votos que se metieron de más, cifras que no cuadraban. De ahí nació la consigna ‘voto por voto, casilla por casilla’”, señaló.
Agregó que, al igual que en 1988 con Cuauhtémoc Cárdenas, el neoliberalismo se impuso con fraudes electorales que marcaron el rumbo del país.
Con ironía, Sheinbaum apuntó:
“Ahora resulta que el extitular del INE da conferencias de moral electoral… que lo inviten a platicar cómo se hace un fraude electoral, porque de eso sí puede opinar”.
De árbitro del 2006 a consultor del PRIAN
La polémica no es nueva. Como documentó la revista Polemon, Luis Carlos Ugalde convirtió el fraude del 2006 en un negocio político. A través de su empresa Integralia Consultores, recibió más de 13 millones de pesos entre 2022 y 2025 en contratos con el PRI, el PAN y gobiernos estatales de corte opositor.
En Chihuahua, por ejemplo, la gobernadora panista Maru Campos canalizó 9.4 millones de pesos a su firma bajo el concepto de “consultoría legal y de riesgo político”. El resultado fue irónico: en 2024, Morena arrasó en las urnas con más de 885 mil votos para Claudia Sheinbaum, contra apenas 559 mil de Xóchitl Gálvez.
El PRI tampoco se quedó atrás: bajo la dirigencia de Alejandro “Alito” Moreno, el tricolor le entregó 3.7 millones de pesos por supuesta consultoría, más 109 mil pesos por una conferencia llamada “Los desafíos del PRI”. El desenlace: la peor votación presidencial en la historia del partido.
Y no sólo el PRI. El PAN también ha pagado por sus servicios de conferencista: 110 mil pesos en 2022, 41 mil pesos en Guanajuato por dos horas de charla, y otros 197 mil pesos en el mismo estado por hablar de nearshoring, un tema en el que no tiene experiencia.
El intento de volver
Hoy, la oposición intenta colarlo como “experto imparcial” en la discusión de la reforma electoral que impulsa Sheinbaum. La presidenta, sin embargo, dejó claro que la sombra del 2006 no se olvida.
“Se tiene que saber quiénes y por qué avalaron ese fraude. Ugalde no es imparcial, no es neutral. Fue parte de la operación que dañó la democracia mexicana”, insistió.
En Palacio Nacional, la mandataria cerró filas con la memoria de un episodio que sigue vivo: el fraude electoral del 2006, convertido en negocio, convertido en discurso y convertido en arma política de quienes, según dijo, aún no superan las derrotas de 2018 y 2024.

