Valentina Pérez Botero / @vpbotero3_0
(30 de mayo, 2013) El orgasmo homologa diferencias de género. Para quienes insisten en el abismo existente entre hombres y mujeres, la última investigación de la Universidad e Groningen, Holanda encontró, a través de un mapeo de la energía desplegada en el cerebro por la excitación y el orgasmo, que las mayores diferencias de género se encuentran en los pasos previos al orgasmo -estimulación genital, caricias-, pero no en el cómo se experimenta la culminación.
Otro experimento anterior, realizado por la Universidad de Minnesota, Estados Unidos, encontró que no existen orgasmos femeninos o masculinos; las diferencias de la sensación se vive a través de la singularidad personal y no del género por sí mismo. Esta investigación dividió sus resultados en dos grupos. En ambos casos se enlistaban las diferencias en contracciones y duración, por ejemplo.
Una incógnita interesante revela que aunque la visión topográfica de los cerebros permiten su estudio, no se ha trabajado sobre cómo se descodifica e interpreta lo que se experimenta. La lectura del orgasmo, por ejemplo, podría subjetivarse a la descripción que cada quien haga sobre ello.
Las diferencias entre hombres y mujeres podría ser un asunto de interpretación más que algo físico.


