El conflicto en Medio Oriente ya no es sólo militar: ahora sacude el corazón energético del planeta. Qatar detuvo la producción de gas natural licuado este lunes y Arabia Saudita cerró su mayor refinería de petróleo tras un ataque con drones, en medio de la escalada entre Israel, Estados Unidos e Irán.
La región entra en su tercer día consecutivo de ataques, con cierres preventivos que impactan petróleo, gas y exportaciones estratégicas.
Refinerías, gas y exportaciones bajo presión
En Arabia Saudita, la refinería de Ras Tanura, operada por la estatal Saudi Aramco, fue cerrada como medida preventiva. Se trata de la instalación más grande del país, con capacidad para 550 mil barriles diarios, y forma parte de un complejo clave en la costa del Golfo Pérsico que también funciona como terminal estratégica de exportación.
En paralelo, el gobierno de Qatar confirmó que una instalación de QatarEnergy fue atacada por dos drones iraníes, mientras las autoridades evalúan daños. Como medida inmediata, el país suspendió su producción de gas natural licuado (GNL).
El petróleo salta y el mundo mira a Ormuz
Los mercados reaccionaron con fuerza. El precio internacional del crudo llegó a subir hasta 13% en la jornada, superando los 82 dólares por barril, su nivel más alto desde enero de 2025.
La tensión se concentra en el estrecho de Ormuz, ruta marítima por donde circula cerca del 20% del suministro mundial de petróleo. El transporte en la zona quedó prácticamente paralizado, elevando el temor a una interrupción prolongada del flujo energético global.
Kurdistán, Israel e Irán: más cierres
En el Kurdistán iraquí, empresas como DNO, Gulf Keystone Petroleum, Dana Gas y HKN Energy suspendieron producción de manera preventiva. La región exportó en febrero 200 mil barriles diarios a través del oleoducto hacia el puerto turco de Ceyhan.
En Israel, el gobierno ordenó a Chevron cerrar temporalmente el yacimiento de gas Leviathan, cuya capacidad se amplía a 21 mil millones de metros cúbicos anuales, como parte de un acuerdo de exportación a Egipto valuado en 35 mil millones de dólares. También se detuvo el buque de producción de Energean que opera campos más pequeños. Según la empresa, sus instalaciones se mantienen seguras.
En Irán, explosiones fueron reportadas en la isla de Kharg, infraestructura que procesa el 90% de las exportaciones de crudo iraní. No está claro el nivel de afectación.
Irán es el tercer mayor productor de la OPEP y aporta alrededor del 4.5% del suministro mundial de petróleo, con una producción de 3.3 millones de barriles diarios de crudo, más 1.3 millones adicionales en condensados y otros líquidos.
El mapa energético global se reconfigura en tiempo real. Con refinerías cerradas, yacimientos detenidos y rutas marítimas bloqueadas, el impacto ya se refleja en los precios internacionales y mantiene en alerta a los principales mercados del mundo.


