(16 de diciembre, 2014).- Con el objetivo de frenar la deportación de su marido, una migrante mexicana cumple este martes su tercer día en huelga de hambre a las afueras del Centro de Detención de Krome, en el sur de Florida, de los Estados Unidos.
“Lo vi salir en un camión esta mañana y él me vio y levantó las manos”, señaló Rocío Mendoza a la agencia mexicana Notimex. Un oficial del centro de detención no pudo confirmar si se encuentra en esa cárcel el migrante Rigoberto Balderas.
Balderas tiene 29 años de edad y es oriundo de Chapuloacán, Hidalgo, y arribó a EE.UU. en 2008. Tuvo dos hijos que nacieron en el país vecino, por lo cual puede ser beneficiado por el presidente Barack Obama el mes pasado, de acuerdo con Nora Sándigo, director de Fraternidad Americana.
Sándigo apuntó que “tenemos la esperanza de que no lo van a deportar y aún si lo deportan podemos ganar su caso y hacer que lo devuelvan”.
Cabe resaltar, a finales de octubre, Obama impulsó una acción desde el Ejecutivo para frenar las deportaciones de personas que no son padres de ciudadanos estadounidenses o residentes permanentes legales.


