(25 de febrero, 2014).- El periódico Noroeste nuevamente recibió llamadas telefónicas de amenaza por cubrir la captura de “El Chapo”, seguidas por una campaña de amenazas en redes sociales. El día de hoy, dos mujeres encapuchadas, custodiadas por elementos de la Secretaría de Marina (Semar), amagaron con despojar del equipo fotográfico a un periodista del diario cuando tomaba imágenes del nuevo operativo que la Secretaría montó en el edificio Miramar, donde fue recapturado el líder del cártel de Sinaloa.
Alrededor de las 9:00 horas, elementos de la Semar regresaron al sitio referido y establecieron un cordón de seguridad. Entraron al departamento, donde pusieron una pequeña cinta y un letrero con la palabra “peligro”.
Cuando el fotorreportero hacía su trabajo, dos mujeres con pasamontañas se le acercaron y le obligaron a borrar las imágenes, luego lo amenazaron con que si volvía a tomar fotografías de ellas le quitarían el equipo.
Luego de “limitar” la zona, ordenaron además borrar las fotografías que la gente había tomado con sus teléfonos celulares.
Esas mujeres, que no fueron identificadas, demandaron al fotógrafo de Noroeste una identificación oficial, de la que tomaron sus datos, además de solicitar los nombres de personal de la empresa.
Al día siguiente de la captura de Joaquín Guzmán, en la redacción del diario se recibieron dos llamadas amenazantes contra el reportero que indagó con fuentes oficiales del ayuntamiento de Mazatlán acerca de una acusación contra policías municipales que presuntamente pertenecerían al círculo de protección de “El Chapo”.
Fue dado a conocer el domingo a través del portal del diario, que explicó que la amenaza ocurrió justo después de que se buscó la versión oficial de las autoridades municipales de Mazatlán en torno a las acusaciones ventiladas en medios nacionales de que en el círculo de seguridad de Joaquín “El Chapo” Guzmán estarían policías municipales.
Al día siguiente, en otra nota informó que su cobertura sobre la captura de “El Chapo” en Mazatlán no sólo ha generado que se recibieran llamadas de amenazas, sino que también en la red social Facebook se han creado cuentas para festejar esas agresiones.
Con tres diferentes perfiles, un usuario que utiliza nombres de mujer ha estado celebrando que el trabajo periodístico de Noroeste haya sufrido amenazas. Primero fue con la cuenta de Norma García, en la que acusa al diario de una supuesta alianza con los “beltrán-zetas-arellanos” (sic). Un segundo comentario con esa cuenta acusa que Noroeste está con los “beltrán-zetas” y “por eso ahí le fueron a tirar una cabeza”. Vendría un tercer comentario con ese perfil, en el que se afirma que el medio de comunicación “se merece eso y más”.
En la misma cuenta de Facebook se advierte que por culpa del trabajo periodístico de esta casa editora entrarían a Sinaloa grupos delictivos como los “zetas-beltrán”. Desde ese perfil se realizaron seis comentarios en publicaciones que El Noroeste hizo en la cuenta de Facebook.
Posteriormente creó un perfil nuevo, el de Ednita Torres, en el que acusa a Noroeste de ser el responsable “del baño de sangre que va a ver (sic)”.
Y otro perfil creado con el fin de lanzar las mismas acusaciones fue el de Liliana Manríquez, en el que insiste en la posible incursión del grupo criminal Los Zetas a Sinaloa, ahora diferenciando el trato del gobierno federal hacia la detención de Joaquín “El Chapo” Guzmán y la atención que se le ha dado a Los Zetas.
En cada uno de estos casos, explica el diario en una nota, los comentarios se han eliminado por respeto a los lectores, que han estado atentos a la cobertura que se ha hecho de este tema en Sinaloa y en el país.
En los últimos años, Noroeste ha sido objeto de numerosas amenazas, robos, ataques e incluso en 2010 el edificio del periódico en Mazatlán fue tiroteado con armas de alto poder.
De todos los ataques –explica la nota– se han interpuesto denuncias ante las autoridades competentes. Todos continúan impunes y el gobierno no ha ofrecido garantía alguna.
Con información de Proceso

