Expediente Político
A finales del pasado mes de julio, el dirigente del sindicato de trabajadores basificados del estado y municipio de Tijuana, Guillermo Aldrete Casarín, mostró su ingente ambición al dar a conocer a medios de comunicación su deseo que los integrantes del cabildo, obviamente los ediles de Morena y lapas políticas que arrastran le autoricen y aprueben 300 bases para, dijo cínicamente, coadyuvar al alcalde Ismael Burgueño, en su programa “Tijuana Limpia”.
De acuerdo con lo expresado por el corrupto dirigente de los trabajadores sindicalizados, la adquisición de nuevo equipo y maquinaria por parte de la administración municipal que encabeza Burgueño Ruiz, requerirá de personal para su manejo y por ende, él se encuentra cabildeando entre los regidores de Morena y aliados, para que le autoricen y aprueben en cabildo las 300 bases que plantea.
Esta perniciosa ambición del Aldrete Casarín, solo demuestra y muestra su deseo de asaltar las arcas municipales y generar un daño a estas por la carga fiscal que representaría para el gobierno municipal por el monto a derogar en salarios si los ediles se coluden con Aldrete Casarín y aprueban la aberración que propone el nefasto dirigente de los burócratas.
Recordemos que en el escalafón más bajo en la burocracia basificada su percepción salarial es de aproximadamente 15000 pesos mensuales, si esta cifra la multiplicamos por 300 nos arroja un saldo de 4 500 000 de pesos y al año de 54 000 000 millones de pesos, cantidad de recursos económicos que contribuirán a mantener la ciudad en condiciones más o menos decente, especialmente en el bacheo de calles, avenidas y bulevares.
Pero no perdamos de vista el fondo que persigue el nocivo personaje de Guillermo Aldrete Casarín con esta maligna y descomunal aberración, que es, la comercialización de las bases, vendimia que le arrojarían a sus alforjas hartos cientos de miles de dólares, solo hay que recordar los sucedido en la última basificación que llevo a cabo en la clandestinidad en asociación de la exalcaldesa Montserrat Caballero Ramírez, comercializó varías de estas bases en un rango de 15,000 dólares, y tratando de ser laxo, vamos a suponer que logre subastar unas 100 bases, se embolsaría un millón quinientos mil dólares, lo que le dé ánimo para soportar que la mayoría de su membresía ya ansían que se largue.
No es de dudarse que en su cabildeo con los ediles de Morena y lapas que arrastra, les haya prometido, para incentivar su ambición, lo que es muy fácil, darles algunas bases para que se las dieran a sus familiares, amigos, amantes, a sus mascotas, o bien, las intercambiaran por algunos miles de dólares para el beneficio de su peculio.
Confío en que el presidente municipal, Ismael Burgueño, ignore a tan nocivo dirigente y no caiga en la tentación de la corrupción que tan bien simboliza Aldrete Casarín y, especialmente, considere el daño que este onanismo mental causaría a las finanzas municipales.
Cotilleo político…
Ahora resulta, dijo la alcaldesa Rocío Adame, que los actos de corrupción de Luís Fernando González Vergara, titular de Administración Urbana, en la obra del Boulevard Popotla, son solo malentendidos. No tiene límites el descaro y la corrupción.
Y mientras tanto…
En Rosarito, el Catastro Inmobiliario autorizó un incremento al predial para el 2026 de un 40 hasta un 400 por ciento, para el goce y disfrute de la sociedad agachona.


