Pese a los supuestos recortes de presupuesto y el plan de austeridad, que se dice haber implementado durante las celebraciones del grito de independencia, con o sin cena, reciclando vestuario o no, el costo de dicha celebración cada año va al alza, durante este sexenio.
Y es que en 2013, la Presidencia pagó 17 millones 422 mil de pesos por la celebración, la cual incluyó una cena de gala y música para 780 invitados, para el siguiente año, el número de asistentes aumentó a 950 y se gastó 18 millones 996 mil pesos.
En 2015, no hubo cena el 15 de septiembre, se acordó que solamente habrían 200 invitados, entre ellos los miembros del Gabinete presidencial y sus familias, así como representantes del Congreso y la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Aún sí, el costo del festejo de ese año tuvo un alza y pasó a ser de 19 millones 200 mil pesos, con el argumento de que se contrataron juegos pirotécnicos, sillas, gradas y sonido. Llegado 2016, este jueves, nuevamente no se ofrecerá una cena, sin embargo al acto fueron invitadas 50 personas de la sociedad civil, entre ellos enfermos de cáncer o que han recibido algún trasplante de corazón, empresarios, líderes gremiales, productores de campo y líderes de organizaciones no gubernamentales.
Así en total serán 250 invitados, quienes serán recibidos en Palacio Nacional. En tanto, en las afueras, desde la media noche, el Estado Mayor Presidencial tomó el primer cuadro de la Ciudad, los elementos estarán acompañados de policías federales, quienes practicarán nuevamente una revisión severa a todo aquel que ingrese al Zócalo capitalino.
Es por esto que se encuentran instalados 15 arcos de seguridad en todas las calles que rodean la Plaza de la Constitución. Asimismo, como cada año, el PRI del Estado de México ha movilizado a un sin número de personas que serán quienes ingresen al zócalo para el grito de esta noche.
A su vez, se ha declarado que trabajadores de diversas dependencias del Gobierno federal, principalmente Desarrollo Social, llevarán a decenas de invitados. Siendo ellos los primeros en poder ingresar al zócalo, y cuya entrada la tendrán después de las 9:00 horas, a un costado de la Catedral, junto a la Calle de Moneda, y por 20 de noviembre.


