Luego de localizar 10 cuerpos calcinados en el municipio de Cuitzeo, por agentes policiacos, la Procuraduría de Justicia en Michoacán (PGJE) requirió a dos mandos y 11 agentes para interrogarlos sobre el hallazgo.
Los mandos requeridos son los directores de Seguridad Pública en los municipios de Indaparapeo y Álvaro Obregón, localidades colindantes con Cuitzeo.
Sin embargo, la PGJE no dio aún detalles sobre la posible relación de los servidores públicos requeridos con el hallazgo de los cadáveres. “Como parte de las diligencias ministeriales que desde el día de ayer se llevan a cabo, la Fiscalía consideró importante la comparecencia de los servidores públicos a efecto de que aporten datos que coadyuven en el esclarecimiento de los hechos”, se dijo en un texto.
Se agregó, que “la Procuraduría General de Justicia continúa con actuaciones ministeriales, así como en materia de criminalística y medicina forense con la finalidad de fortalecer líneas de investigación con las que se cuentan”.
Según la dependencia, los mandos policiacos y los 11 elementos ya declaran ante la Fiscalía Especializada de Delitos de Alto Impacto, dependiente de la PGJE.
Además de esto, fuentes de la dependencia informaron que una de las líneas que se sigue en este caso es la de un ajuste de cuentas entre bandas dedicadas al robo de hidrocarburos.
En dicha zona, donde se encontraron los cuerpos, ha sido una constante el descubrimiento de tomas clandestinas y la fuga de combustible en ductos de Petróleos Mexicanos, los cuales llegan a una planta de almacenamiento ubicada a ocho kilómetros de Morelia.

