(17 de diciembre, 2014).- Luego de que la Procuraduría General de la República (PGR) solicitara a la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) congelar las cuentas del exalcalde de Iguala, José Luis Abarca, y su esposa María de los Ángeles Pineda, han salido a la luz múltiples propiedades y negocios del matrimonio, los cuales podrían tener una procedencia ilícita.
De esta manera, también se han congelado las cuentas bancarias de otros individuos relacionados con los Abarca Pineda y con algún grado de participación en el ataque de la policía municipal en contra de los normalistas de Ayotzinapa, el pasado 26 de septiembre.
Entre los bienes del matrimonio destaca su casa, rodeada de altos muros, alambre de seguridad y cámaras de vigilancia, además de un centro comercial de cuatro hectáreas, evaluado en 300 millones de pesos.
En total, el exedil y su esposa cuentan con 32 propiedades —casas y departamentos—, nueve empresas y 13 joyerías en el estado de Guerrero, mientras que en la Ciudad de México poseen 10 inmuebles, y en Tlaxcala otra casa.
Dichas propiedades y empresas están a nombre de Abarca, de su esposa, de sus hijas Yazareth y Yitzel, y de otros familiares. Incluso hay inmuebles vinculados con Mario y José Alberto Pineda Villa, hermanos de María de los Ángeles, quienes han sido identificados como miembros del cártel de los Beltrán Leyva.
De igual forma, los padres de Pineda, otra hermana y su primo Felipe Flores Velázquez —exsecretario de Seguridad Pública de Iguala que continúa prófugo—cuentan con propiedades a su nombre.
Por otra parte, algunas de las empresas de Abarca son: Grupo Empresarial Abarpin SA DE CV y Asociación Yozy’s SA de CV, relacionadas con la compra-venta de terrenos, la construcción y comercialización de desarrollos comerciales y casas-habitación; y la Universidad Benemérito de las Américas de Iguala.
Además, el expresidente municipal es socio de Arizmendi Pérez Miranda y de la empresa Galaxy Gamers SA de CV.


