Ilustración: Pe Aguilar/ @elesepe1
(22 de septiembre, 2014).- Pese a las investigaciones que hay detrás de Amado Yáñez y su empresa Oceanografía, el gobierno federal decidió devolverle la propiedad del club de futbol Gallos Blancos.
La devolución, realizada 21 días después de que se incautara, permitió la venta del equipo por una cantidad desconocida.
Bajo el argumento de ser “secreto fiscal”, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) clasificó como reservada la información del monto de impuestos que cobró por la venta del club.
La devolución se dio cuando la Procuraduría General de la República (PGR) determinó que no existían elementos que vincularan a esta propiedad con el fraude que investiga en Oceanografía.
Sin embargo, en opinión del abogado Gabriel Regino, existieron irregularidades en el proceso: “si el Ministerio Público federal la aseguró, era el mismo quien tuvo que solicitar el levantamiento del aseguramiento. Por regla general: aseguras, pones a disposición del Servicio de Administración y Enajenación de Bienes (SAE); si consignas, lo asegurado lo pones a disposición del juez. Si no, levantas el aseguramiento.”
En opinión del también académico, la negociación de la compraventa indica que el dueño sabía con precisión cuándo sería liberado el club. Además, “los aseguramientos de bienes se llevan periodos comunes de uno o dos años cuando menos. La venta no es ilícita, pero es notorio que lo hicieron con el afán de deslindarla de los problemas legales del ex dueño”.


