(10 de febrero, 2016).- Una persona integrante de la población callejera que habita en la zona del aeropuerto internacional de la Ciudad de México, declaró: “dos policías armados nos dijeron que nos dan de aquí hasta en la noche porque si no van a dejar una instrucción para que el día de mañana, cualquier patrulla que pase por aquí, pase y nos recojan, o sea nos van a quitar nuestras cosas y nos van a remitir. Porque según va a pasar el Papa por aquí y que en ningún lado donde sean arterias, me vaya yo a instalar porque van a ser lugares por donde va a pasar el Papa”, versa un testimonio dado a conocer por la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM) a Revolución TRESPUNTOCERO.
Ante esto se afirma que “la llegada del Papa Francisco se ha convertido en un pretexto para el retiro forzado de niños, niñas, jóvenes, hombres, mujeres, familias, personas con discapacidad y de la tercera edad, que integran las poblaciones callejeras en la Ciudad de México y el Estado de México para que no den ‘mala imagen’ a la prensa internacional.
Nuevamente la limpieza social contra los más pobres se vuelve un recurso sistemático en los preparativos de eventos internacionales, basta recordar las visitas de los anteriores representantes del Estado Vaticano en 2002 y 2012, Juan Pablo II y Benedicto XIV respectivamente, donde se han documentado acciones de violencia y retiros forzados de poblaciones callejeras”.
Redim se pronuncia haciendo un llamado a las autoridades federales encargadas de la visita del Estado Vaticano a respetar el Estado de derecho, y enviar un mensaje de alto nivel a los Gobernadores y sus funcionarios para frenar la discriminación y persecución contra las poblaciones callejeras, así como respetar sus pertenencias y no ser molestados en sus habituales sitios de pernocta.
A su vez aseguran que la condición de pobreza no disminuye ni anula la condición de ciudadanas y ciudadanos para quienes integran las poblaciones callejeras; y exigen a Eruviel Ávila y Miguel Ángel Mancera, respeto a los derechos humanos de esta parte de la población.
Puntualmente se establece que deben ser frenadas las acciones de limpieza social contra las poblaciones callejeras, pues representan violaciones graves de derechos humanos dado que ponen en riesgo la integridad física y emocional de las personas viven en calle, a quienes incluso han llegado a detener arbitrariamente sin mediar un proceso judicial. “Esta puede ser una oportunidad para demostrar que el respeto al Estado de Derecho no sólo son discursos y acciones aisladas”.
En 2002 la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) y organizaciones sociales documentaron las acciones del Gobierno del Distrito Federal (GDF) quien, a petición de la Arquidiócesis de la Ciudad de México, desalojó y encerró en una bodega durante dos semanas a aproximadamente 250 integrantes de población callejera para evitar que la gente los viera durante la visita del Papa Juan Pablo II.
En México la limpieza social es una grave violación a los derechos humanos que agudiza la condición de indefensión de las poblaciones callejeras, quienes enfrentan estigma, discriminación y violencia ante las omisiones del Estado Mexicano que carece de políticas públicas y marcos normativos para la restitución de sus derechos humanos que permitan su inclusión social.
En estos momentos “diversas autoridades criminalizan su condición de exclusión social y pobreza extrema, buscando desaparecerlos del lugar en donde habitan. Durante los últimos 20 años, se ha documentado la limpieza social y otras graves violaciones a derechos humanos en contra de las poblaciones callejeras, mismas que se traducen en al menos 11 recomendaciones han emitido sobre casos de limpieza social al Gobierno de la Ciudad de México (GDF) y sus Delegaciones por parte de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF)” asegura Redim.
El Estado Mexicano sigue sin atender las observaciones internacionales y sin cumplir con las leyes mexicanas. Todas y todos los funcionarios implicados en graves violaciones a derechos humanos a poblaciones callejeras quedan en la impunidad.
Así REDIM da cuenta que durante los primeros días del mes de febrero del 2016, diversos funcionarios públicos del Estado de México y la Ciudad de México han realizado acciones de hostigamiento, persecución y limpieza social en contra de personas integrantes de las poblaciones callejeras.


