Benjamin Malik / Avant Sex
(17 de febrero, 2014).- Cuando termina una relación larga y alguna vez pasional, hay algunas maneras de reaccionar a las consecuencias de la angustia: unos se hunden en una depresión inducida por un maratón de música azotada o películas románticas, otros enloquecen a sus amigos repasando cada detalle de las últimas conversaciones, mensajes, mails o posteos de Facebook que compartieron con su ex.
O bien, otros pueden seguir al viejo adagio: la mejor manera de superar a alguien es ponerse debajo de alguien más. El sexo de rebote, que es considerado vagamente como sexo casual y que muchas veces ayuda a sobrepasar el dolor de una ruptura, es el mecanismo post-relación más ilícito.
Investigadores de la Universidad de Missouri han confirmado que el sexo de rebote es un fenómeno generalizado. En un estudio de 170 estudiantes de licenciatura, el 35 por ciento de ellos confirmó que ha caído en el sexo de rebote dentro de las primeras cuatro semanas de una ruptura.
Pero mientras que el estudio confirma que la gente tiene sexo en un intento de superar a sus ex parejas, nunca respondió si el sexo de rebote es realmente útil o perjudicial para el proceso de sanación después de la ruptura. ¿Será el sexo de rebote una muleta emocional, la relación equivalente a la comida chatarra que tiene un sabor delicioso, pero te deja muy débil y enfermo?
Los investigadores de la Universidad de Missouri implicaban que los estudiantes de universidad que utilizan el sexo para hacer frente a una ruptura aún se acostaban con nuevas parejas ocho meses después de finalizar su última relación. Para ellos significaba “una falta de recuperación y una incapacidad para seguir adelante con sus vidas.”
Sin embargo, la mayoría de los expertos no creen que haya algo intrínsecamente malo en el sexo de rebote:
“Hay un montón de razones por las que la gente quiere tener relaciones sexuales después de una ruptura, probablemente más positivas que negativas. Asumiendo que es razonablemente seguro y consensuado, sin duda puede ayudar en el proceso de curación”, dice Patricia Rich, una trabajadora social y terapeuta sexual.
El acto físico del sexo en sí también puede levantar el ánimo de la gente, ya que “la descarga sexual libera diferentes neurotransmisores que realmente mejoran nuestro estado de ánimo”, afirma el Dr. Rich Doyle. Las endorfinas son liberadas durante el acto sexual, tal y como sucede durante un entrenamiento extenuante. Sin embargo, como dice la educadora sexual y columnista, Twanna A. Hines, “puedes salir a correr, puedes comer sano, puedes hacer otras cosas maravillosas para estimular las buenas sensaciones en tu cuerpo, pero no te provocarán un orgasmo como lo hará tener sexo”.
El sexo de rebote también puede ser una gran oportunidad para recuperar lo que a alguien le faltaba cuando estaba con su ex. Una persona que no tuvo sexo de calidad en esa relación puede sentir mucho más libertad sexual después de la ruptura.
A pesar de los beneficios y comodidades del sexo de rebote, muchos de nosotros sabemos por experiencia que no es un remedio para todo el dolor de un corazón roto. El sexo de rebote a veces sirve como una forma de evitar mirar la dura verdad de la relación y dejarse llevar por el duelo y las emociones.
El sexo de rebote puede servir más como elemento de distracción al corazón que para entretener al cuerpo. Como resultado, puede ser mucho más mental y emocional que una cuestión de satisfacción sexual.
Aunque la mayoría de los expertos están de acuerdo en que el sexo post-ruptura puede ser sano en el proceso de recuperación al término de una relación, se corre el riesgo de aumentar el dolor cuando las personas no se dan cuenta de que el sexo de rebote es generalmente temporal.
La Dra. Leslie Bell, psicoterapeuta y autora de Hard to Get, menciona que es importante que las personas tengan claro que pueden y no salir del sexo de rebote. Cuando alguien está “súper vulnerable o se siente rechazado” y busca recuperarse “para reconstruir su sentido de sí mismo”, ahí es cuando “puede llegar a sentirse vacío o poco satisfecho por no cumplir con todas estas expectativas-necesidades.”
Debido a que puede ser difícil de desentrañar las variadas emociones del sexo de rebote –un deseo de distracción, sentirse querido, sentirse sexy– puede ser fácil sentir un apego emocional rápidamente con la persona con la que se practica. Sin embargo, aun cuando el sexo de rebote puede ser confuso para el corazón a corto plazo, en realidad puede tener beneficios a largo plazo.
Después de una ruptura, no hay que preocuparse por lo que está bien o mal, sino que debemos averiguar lo que se siente bien para nosotros mismos como individuos. Al final del día, cada relación es creada por los individuos que participan en ella. Puede haber tendencias que nos ayudan a entender el sexo de rebote en el contexto general, pero cada persona sabe bien lo que más le hace mejor en su proceso de salida.


